Diana Correa, profesora internacionalista del Tecnológico de Monterrey, afirmó que el cruce masivo de migrantes desde Marruecos hacia la ciudad autónoma española de Ceuta responde a una dinámica migratoria estructural y no a un fenómeno extraordinario, aunque reconoció que en los últimos días se registró un incremento inusual en el número de personas que intentaron llegar a territorio europeo.
En entrevista con Samuel Cuervo para MILENIO Televisión, la especialista explicó que Ceuta representa un punto estratégico al ser una de las principales puertas de entrada en África y Europa:
“Más que un fenómeno coyuntural, se trata de una dinámica migratoria de carácter un poquito más estructural. Lo que hemos visto fue un incremento de personas cruzando en un mismo evento, impulsadas por la desesperación de mejorar las condiciones de vida”, señaló.
Correa indicó que la situación guarda mayor similitud con los flujos migratorios registrados en la frontera sur de México que con la frontera entre México y Estados Unidos, ya que se trata de movimientos masivos de personas que buscan ingresar a un territorio con condiciones de vulnerabilidad.
Respecto a las causas de la migración desde el norte de África, explicó que predominan el desempleo, las desigualdades económicas y la falta de oportunidades laborales, especialmente entre jóvenes. Además, a ello se suma la existencia de núcleos familiares en Europa que incentivan la migración.
De igual forma, consideró que es necesario fortalecer los mecanismos de cooperación entre Marruecos y la Unión Europea para atender el fenómeno migratorio, así como incorporar Ceuta en el debate del nuevo “Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.”
Migrantes no pueden trabajar
Sobre el proceso de regularización en España, explicó que los migrantes no pueden trabajar mientras su situación migratoria se resuelve, lo que representa costo para el Estado y prolonga su situación de vulnerabilidad.
Añadió que el proceso depende del tipo de solicitud presentada, es decir, como asilo o refugio, y destacó que, en el caso de menores de edad, España aplica el principio de interés superior de la infancia, brindándoles una protección especial y acceso a espacios de acogida.
Finalmente, Correa subrayó que la mayoría de las personas que cruzan hacia Ceuta son personas adultas, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países de la Unión Europea para gestionar de manera más eficiente los procesos de regularización y atención a la población migrante.
“Volvemos a esta necesidad de una cooperación dentro de la misma Unión Europea, de cómo se va a reducir esta situación de vulnerabilidad en la que, de repente, son puestas estas personas mientras están en su proceso de regularización”, concluyó.
ABF