La XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid contará con 10 jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países que integran la región. Un evento descafeinado, como las últimas ediciones, y que durará poco menos de 24 horas.
No asistirá la presidenta Claudia Sheinbaum, según fuentes del Ministerio de Exteriores de España y la Embajada de México en España.Las ausencias son, como en los últimos años, el problema para los organizadores.
La reunión será casi un conclave de derecha y ultraderecha en el que el presidente español, Pedro Sánchez, deberá sortear sin caer en la provocación, sobre todo del argentino Javier Milei, que hace apenas dos semanas estuvo en Madrid para volver a insultar al líder socialista.
Antesala electoral poco favorable
Una cita que le viene en el peor momento a Pedro Sánchez, tras convocar elecciones anticipadas para el 29 de noviembre, por su falta de apoyos en el Congreso para aprobar leyes, y por el accidente de tren en Urda (Toledo) que dejó 69 fallecidos.
Todo aderezado con un caldeado ambiente político y social en el país azuzado por la derecha (Partido Popular) y ultraderecha (Vox). Por si algo faltara, el Ejecutivo de Sánchez deberá afrontar una huelga general el próximo 11 de este mes.
¿Qué países acudirán?
Los países que acudirán al máximo nivel serán España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal, República Dominicana y Andorra.
En nombre de Colombia, Ecuador y El Salvador acudirán sus vicepresidentes, y del resto estarán presentes los ministros de Exteriores, en el caso de México estará representado por Roberto Velasco.
Ausencias importantes
Así, por cuestiones de agenda, cancelaron su presencia, por ejemplo, el brasileño Lula da Silva y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dos aliados importantes para España. Tampoco estará, la mandataria interina venezolana, Delcy Rodríguez.
Desde la casa presidencial de La Moncloa entienden las razones de las ausencias. En el caso de Sheinbaum, recordaron que tiene una cita internacional ineludible: irá a China los días 18 y 19 de noviembre de 2026 para participar en la cumbre de la APEC, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.
México será el anfitrión de esta cumbre en 2028 y Sheinbaum acudirá para recibir formalmente el relevo.
Además, subrayaron que la relación España-México es “muy positiva” y que se recuperó el diálogo al máximo nivel y también que México aportó mucho en la preparación de la cumbre.
Mientras que en el caso de Lula indicaron que con Brasil hay una cooperación excelente, y reconocieron que el país recientemente vivió unas elecciones muy intensas, con mucho de desgaste para Lula, que además viajará a Antalya (Turquía) el 10 de noviembre para participar en la cumbre de líderes de la COP31.
En cuanto a Delcy Rodríguez señalaron que hay una situación política delicada en Venezuela con los nuevos cambios tras la intervención de Estados Unidos.
En cuanto a Cuba, no asistirá el presidente Miguel Díaz-Canel. Ni el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; ni tampoco el de Colombia, Abelardo de la Espriella, entre otros.
Todas estas ausencias darán protagonismo, sobre todo, a los ultraderechistas Javier Milei y al presidente chileno, José Antonio Kast, un nostálgico de la dictadura de Pinochet, que el lunes recibió de manos de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid “Por todo lo que has hecho”. En su momento también se la dio a Milei y al presidente ecuatoriano, Daniel Noboa.
Lo que se espera de la reunión
Sobre el contenido de la cita, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, adelantó que se aprobará una declaración “contundente”, que se negocia hasta el último momento, y que la cumbre impulsará la alianza iberoamericana de Inteligencia Artificial, una red de respuesta ante desastres naturales, nuevos programas de movilidad académica y una carta para reforzar el sector de los cuidados.
Otro punto será la creación de una red iberoamericana frente a desastres naturales, un asunto “urgente” ante el aumento de crisis climáticas.
Allamand abogó por reforzar la coordinación entre países y planteó que la propia Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) albergue una secretaría técnica encargada de armonizar y mejorar la interoperabilidad de los recursos destinados a la gestión de emergencias.
¿Qué esperar en lo académico y lo social?
En el terreno académico, la cumbre pretende poner en marcha el “embrión” de un programa de intercambio similar al Erasmus entre países latinoamericanos.
Allamand recordó que la movilidad se apoya en convenios bilaterales que dejan fuera a numerosos estados de la región, y defendido que la circulación de estudiantes debe “fluir” y que las notas sean reconocidas de forma recíproca.
En el plano social, y ante la realidad de un continente “muy desigual” en el que la incorporación de la mujer al empleo formal continúa siendo reducida. Se aprobará una “carta iberoamericana de cuidados” para respaldar un sector que recae de forma desproporcionada sobre las mujeres.
Será a puerta cerrada
Toda la cumbre será a puerta cerrada, el único acceso para los medios de comunicación será el jueves a la rueda de prensa en la que se presente la Declaración de Madrid.
Mañana por la noche, será inaugurada por Felipe VI en el Teatro Real, en un acto muy breve. Cuarenta minutos después los asistentes cenarán en el Palacio Real.
El jueves a las 9:30 todos los políticos se encerrarán en la Galería de Colecciones Reales, allí será el plenario que durará casi siete horas y por la tarde se dará a conocer la Declaración de Madrid. Dos horas después los asistentes volverán a sus respectivos países.
Además, el sector empresarial realizará los Diálogos Presidenciales Iberoamericanos. Igualmente, se celebrará el Encuentro Empresarial Iberoamericano, organizado por la patronal española (CEOE), el Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).
Una cumbre a la que desde el gobierno dan el aprobado pese a las citadas ausencias, y que en cualquier caso nada tiene que ver a la anterior, en Ecuador, a la que solamente asistieron el presidente anfitrión, y los presidentes de Portugal y Andorra, Rebelo de Sousa y Xavier Espot Zamora.
ABF