El terremoto de 7.4 que sacudió el pasado lunes Colombia ocurrió cuando aún estaba muy fresco en el recuerdo el impacto de los recientes y devastadores terremotos ocurridos en Venezuela el 24 de junio, de magnitud 7.2 y 7.5.
No obstante, a pesar de la cercanía temporal de estos sismos, de que alcanzaron magnitudes similares y de que ambos países afectados comparten frontera, las respuestas de los gobiernos locales a sus daños fueron distintas.
En MILENIO, te contamos cómo atendieron cada una de las emergencias los gobiernos de Delcy Rodríguez y de Abelardo de la Espriella en sus respectivos países.
Dos declaraciones iniciales, medios distintos
Tras el terremoto en Colombia que causó decenas de muertos y el derrumbe de edificios en ciudades del centro del país, así como daños en aeropuertos y otras infraestructuras, el gobierno de Abelardo de la Espriella —quien asumió la presidencia apenas el viernes pasado— declaró la situación como "desastre nacional".
El mandatario sudamericano uso las redes sociales para pronunciarse por primera vez tras el siniestro. Convocó a un comité de emergencia para atender los daños causados y anunció que viajaría a la ciudad de Pereira, una de las más afectadas, para supervisar personalmente las acciones de atención.
"He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados", aseguró el presidente en X, y agregó: "No están solos. El Estado está presente y actuando".
En contraste, tras los terremotos en su país, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, eligió dirigirse a su población mediante un mensaje televisivo, para informar que el país entraría en estado de emergencia.
De igual forma, declaró que, en cuanto se registraron los movimientos, se desplegaron elementos de Protección Civil para las labores de rescate en el centro del país.
En el plano financiero, Rodríguez anunció en ese momento un fondo inicial de reconstrucción de 200 millones de dólares respaldado por recursos del FMI, gestionado tras reuniones con el Departamento de Estado de Estados Unidos y con el propio organismo multilateral.
Controversias durante la gestión de las emergencias
En Colombia, la emergencia también ha expuesto contradicciones del gobierno de Abelardo de la Espriella, quien antes de asumir prometió descentralizar el poder y dar protagonismo a las regiones, pero tras el terremoto decidió centralizar los balances oficiales, que no coinciden con los conteos regionales.
El pasado martes 11 de agosto, el mandatario cifró en 181 los muertos a nivel nacional, mientras que las autoridades del Valle del Cauca hablaban de 130 fallecidos; las de Risaralda, de alrededor de 90; las del Chocó, de 14; y las de Caldas, de seis, para un total de 240.
La diferencia se produce un día después de que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entidad encargada de coordinar la respuesta del Estado ante emergencias y desastres, informara de que, por instrucción de De la Espriella, toda la información oficial sobre el terremoto sería divulgada exclusivamente por la presidencia.
Por su parte, tras pasar días de que ocurrieran los siniestros en Venezuela, Delcy Rodríguez evitó atribuir responsabilidades por el colapso de decenas de edificios, pese a las denuncias de habitantes que acusaron fallas estructurales en complejos habitacionales construidos durante el gobierno de Hugo Chávez.
Rodríguez rechazó señalar responsables y sostuvo que la magnitud del desastre obedeció principalmente a la intensidad del fenómeno natural.
"El 80 por ciento de los edificios que colapsaron son de desarrollo privado. Yo no voy a culpar en este momento ni a los de desarrollo social ni a los privados, porque la verdad es que hubo un doble terremoto", respondió.
Respecto a señalamientos de que la presencia de más de 19 mil uniformados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en las zonas afectadas se trató de una decisión política o represiva, Rodríguez señaló que en otros países el Ejército atiende esta clase de emergencias:
“Hay países donde este tema lo atiende la Fuerza Armada, por ejemplo México, el Ejército mexicano que está acá”, respondió ante los corresponsales.
Además, refirió que el despliegue está contemplado en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, y que fue necesario para contrarrestar rumores que amenazaban con obstaculizar las labores de rescate.
El apoyo internacional
En cuanto al acceso a apoyo internacional, la Cancillería de Colombia, por instrucción de Abelardo de la Espriella, instaló un puesto de mando de cooperación internacional liderado por el ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula, para coordinar las ofertas de gobiernos y organismos multilaterales.
"Los países del mundo se han pronunciado", señaló el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, quien mencionó entre ellos a Suecia, Turquía, Estados Unidos, El Salvador, Japón, México, Ecuador, Brasil y Suiza.
"Es una demostración de que el mundo hoy (...) está listo y dispuesto a apoyar a Colombia en medio de esta tragedia", afirmó Restrepo. Ya recibimos de organismos multilaterales propuestas de mil 300 millones de dólares de cooperación de distinto tipo en medio de esta tragedia".
No obstante, la apertura a la ayuda internacional contrasta con la incertidumbre que había antes sobre el tema, pues Naciones Unidas señaló que no había recibido una solicitud oficial de Colombia para recibir apoyo.
En tanto, El Salvador, México y China también expresaron que no habían recibido una respuesta oficial del gobierno de De la Espriella respecto a sus ofrecimientos.
La presidenta interina aseguró que el apoyo se recibió “con humildad” y expresó su aspiración de que estos gestos pudieran abrir nuevos canales de relación en el futuro.
“Mi llamado a todos los sectores del país es a la unidad, no hay espacio para la politiquería”, aseguró.
Con información de EFE y AP
IYC