Las elecciones del 3 de noviembre, en Estados Unidos, ya comenzaron y con ellas se abre la batalla política del año, que definirá mucho más que el control del Congreso, toda vez que se trata de un referendo informal de la presidencia de Donald Trump que pone en juego su capacidad para impulsar su agenda durante la segunda mitad de su mandato.
Hay que resaltar que esto ocurre en medio de una baja histórica de su popularidad y de temores de que pueda ser llevado por los demócratas a juicio político.
Activistas y abogados consultados por MILENIO coinciden en que el reciente revés que le propinó a Trump la Suprema Corte en el litigio del voto por correo no solo conjuró el riesgo de que millones de votantes quedaran marginados del proceso, sino que busca ser capitalizado por grupos para incentivar a millones de electores a participar en el proceso temprano y no esperar al día de votación.
“La administración de Trump no escogió su pelea bien porque decidió hacer esta pelea en el último momento. Ni esta Corte Suprema conservadora va a entrar en una decisión acelerada sencillamente porque él presentó una demanda. Finalmente, la Corte está entrando en un análisis legal constitucional”, dijo el abogado Luis Paoli.
En su opinión, un fallo a favor de Trump hubiera afectado a las comunidades de las minorías y migrantes.
“Estas comunidades usualmente son las más afectadas económicamente. No tienen los $165 dólares para pagar un pasaporte o no tienen quien los ayude en conseguir un acta de nacimiento. No veo por qué hay que ponerles más trabas”.
Como ocurre cada ciclo electoral —debido a que Estados Unidos carece de un órgano nacional electoral, como el INE de México, que organice los comicios—, no existe una sola fecha para comenzar a votar: cada estado fija sus propios calendarios y distingue entre el envío de boletas por correo, el voto en ausencia y la votación anticipada en persona.
Expertos creen que si la ofensiva de Trump hubiera sido exitosa, habría significado también una expansión inédita de la intervención del Poder Ejecutivo federal en la administración de las elecciones, particularmente en el voto por correo.
“Pienso que la Corte Suprema tuvo una decisión acertada en reafirmar que los estadunidenses pueden votar de la forma que sea más fácil para ellos, ya sea por correo, votar temprano o el día de las elecciones. Pero lo más importante es que nuestra comunidad se pronuncie”, dijo en entrevista a MILENIO la directora ejecutiva de America’s Voice, Vanessa Cárdenas.
De los 50 estados del país, 37, además de Washington D.C., permiten votar por correo sin necesidad de justificar el motivo. En 29 estados existe el voto ausente “sin excusa”, mientras que otros ocho estados y el Distrito de Columbia envían automáticamente boletas por correo a todos los votantes registrados.
“Es un recordatorio importante, pero más que todo es que tenemos que realmente unirnos como comunidad y participar y no dejar que estos esfuerzos de Trump para socavar el voto del resultado. Queremos participar y tenemos que hacernos presente en noviembre”, sostiene Cárdenas.
Calendario electoral de EU: estados que van adelantados
Carolina del Norte, un estado tradicionalmente conservador gobernado ahora por el demócrata Josh Stein, fue el primer estado cuyas 100 juntas electorales comenzaron a enviar boletas de voto en ausencia para las elecciones generales, específicamente a los electores que las solicitaron anticipadamente.
El estado abrirá su periodo de votación temprana en persona del 15 al 31 de octubre. A partir de ese momento, los electores pueden escoger entre votar por correo, acudir a un centro de votación anticipada o esperar al día de las elecciones.
Alabama abrió también su proceso de voto en ausencia, con reglas más restrictivas que en estados que permiten solicitar una boleta por correo sin necesidad de presentar una razón específica.
Las solicitudes enviadas por correo deben ser recibidas a más tardar el 27 de octubre y las boletas devueltas por correo deben llegar antes del 3 de noviembre.
En Pensilvania, algunos condados comenzaron la semana pasada a enviar boletas a quienes ya las habían solicitado. El Departamento de Estado confirmó que esos envíos significan que los votantes de esas jurisdicciones ya pueden comenzar a sufragar.
El plazo para solicitar una boleta por correo vence el 27 de octubre y la boleta completada debe estar en poder de la oficina electoral del condado antes de las 20:00 horas del 3 de noviembre. No basta con que el sobre tenga matasellos del día de la elección.
Wisconsin también acaba de entrar plenamente en la fase activa del voto por correo. En algunas ciudades, como Madison, comenzaron este es. En Milwaukee, por ejemplo, el voto anticipado en persona está programado para comenzar el 20 de octubre.
Mapa político en EU
El mapa nacional seguirá ampliándose rápidamente, toda vez que se alistan distintas modalidades de voto anticipado o en ausencia en estados como Virginia, Minnesota, Idaho y Dakota del Sur.
Pero en opinión del veterano activista comunitario, Ben Monterroso, de poco servirá que exista ahora una mayor claridad y estabilidad en las reglas de la votación, si no se materializa la participación de los votantes, ya sea a través del voto temprano, voto por correo o el voto presencial el 3 de noviembre.
“Esta es la oportunidad que tenemos de seguir activándose, porque también tenemos que reconocer que nuestra comunidad ha ido votando un poco más, pero no en los números necesarios. Todos tenemos la responsabilidad de participar”.
“La gran mayoría de estados tienen fecha límite para registrarse. Eso es el primer paso. Es lo que tenemos ahorita estas elecciones que vienen para decidir qué rumbo va a tomar este país y los que pueden votar, que participen votando y no nos esperemos hasta el último día”.
Las elecciones intermedias del 3 de noviembre pondrán en juego 509 cargos de alto perfil, incluidos los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado: 33 correspondientes al ciclo regular y dos elecciones especiales. Además, habrá 39 elecciones para gobernador, en 36 estados y tres territorios.
Si se repiten las tendencias de las pasadas elecciones de medio mandato en 2022 y 2018, podría esperarse nuevamente la participación de alrededor de la mitad de los ciudadanos en edad de votar, es decir, del orden de unos 125 a 130 millones de personas.
RM