El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer informó el miércoles 8 de julio que, durante su asistencia a la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, entregó a los líderes una pistola y municiones como regalo.
Starmer, frente a periodistas británicos que lo acompañaban en su avión de regreso de Ankara, detalló que Erdogan proporcionó a cada representante un revólver grabado con su nombre, junto a una caja de municiones.
Dilema legal y tensiones internas
Erdogan también incluyó una nota para eximir las armas de los controles de exportación.
Sin embargo, Starmer precisó que dejó la pistola en Turquía, ya que ingresarla a Reino Unido sería ilegal.
La cumbre en Ankara, Turquía, fue el último gran evento internacional del primer ministro británico, después de que anunciará su renuncia el 22 de junio.
Starmer, permanecerá en la oficina hasta que el Partido Laborista escoge a su sucesor, probablemente el exalcalde de Manchester, Andy Burnham.
El evento se realizó en un momento tenso para la alianza transatlántica de 77 años, con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, exigiendo que los miembros cumplan la promesa de aumentar el gasto en defensa mientras Washington da un paso atrás en Europa.
El jefe de la OTAN, Mark Rutte, insistió en que la alianza termina fortalecida de la cumbre en Turquía, a pesar de los desacuerdos.
Dimisión de Starmer
El primer ministro, Starmer, quien terminó con 14 años de gobiernos conservadores en Reino Unido, se vio afectado por una ola de escándalos y una economía alertada que llevaron a su dimisión.
Sin embargo, el canciller asegura que su decisión fue tomada por amor a su patria.
En su lugar podría ascender Andy Burnham, de 56 años, quien fungía como alcalde del Gran Mánchester.
Asimismo, Burnham confirmó su presentación como relevo y afirmó la importancia de la administración de Starmer como "el inicio de una transición".
LGG