Dos trenes chocaron esta mañana en la línea de Alta Velocidad (AVE) Madrid-Andalucía en Castilla-La Mancha, uno de los convoyes estaba detenido y recibió el golpe por detrás del que venía en marcha. Hasta el momento hay 68 fallecidos, según el balance oficial del Gobierno de Castilla-La Mancha y no se descartan más.
Las primeras investigaciones apuntan a que la causa del accidente habría sido un error humano en el centro de control de Atocha, en Madrid. En total 500 personas viajaban en ambos. En el Renfe 397 y en el Iryo 147.
¿Por qué se produjo el accidente?
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, cancelaron su agenda a raíz del accidente. El presidente castellanomanchego, Emiliano García Page, se desplazó hasta el lugar de los hechos. Todos los partidos y suspendieron sus actos de precampaña electoral, excepto el ultraderechista Vox.
El tren de Renfe colisionó con el convoy Iryo que estaba detenido en la vía. El accidente se produjo porque, a pesar de que el semáforo estaba en rojo, al de Renfe se le dio la orden de continuar mientras el Iryo estaba parado.
Dos vagones cayeron a un terraplén, que es una plataforma elevada de tierra, grava, piedras u otros materiales compactados que se construye sobre el terreno natural para elevar el nivel del suelo o crear una superficie plana y estable.
El siniestro tuvo lugar en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora y Orgaz y Urda (Toledo) poco después de las 9.00 horas (horario peninsular) entre un tren AVE de Renfe que partió a las 8.00 horas de Madrid con destino Sevilla y un convoy de Iryo que circulaba en sentido contrario.
La colisión por alcance entre los dos trenes se ha producido a las 8:54 horas, lo que obligó a cortar la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Hasta el lugar llegaron bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil de varios pueblos de los alrededores, tres helicópteros sanitarios y dos unidades móviles de emergencia.
Los testimonios del choque: "El golpe ha sido fortísimo"
Un testigo describió el “choque fortísimo” entre el AVE y el Iryo, cuyo fuselaje “saltó por los aires”, después de que ambos trenes en la estación de Urda.
Miguel Ángel Pérez Laguna relató en Capital Radio que iba en uno de los últimos vagones del AVE y sintió el golpe como si lo tuviera “delante”. “El golpe ha sido fortísimo”, apuntó, para indicar después que el fuselaje del Iryo “salió despedido” de “un lado a otro”.
El presidente Pedro Sánchez mostró su preocupación tras el accidente en un mensaje en sus redes sociales. “Consternado ante el grave accidente de trenes en Toledo. Permanezco en constante contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, García Page”, escribió.
“Los servicios de emergencia están trabajando sobre el terreno para atender a las personas afectadas y garantizar su seguridad, en coordinación con todas las administraciones implicadas”, señaló.
El jefe de la oposición y presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, también mandó un mensaje de apoyo a los afectados:
“Muy preocupado ante las informaciones que vamos conociendo sobre un nuevo accidente ferroviario. Lo prioritario ahora es atender a las víctimas y acompañar a sus familias. Todo mi apoyo a los equipos de emergencia que trabajan sobre el terreno”.
El de hoy es el segundo accidente ferroviario grave en 2026. El 18 de enero de 2026, en el término municipal de Adamuz, en la provincia andaluza de Córdoba, se produjo el primero de ellos. Un convoy Iryo, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, descarriló e invadió la vía contigua, provocando la colisión con un tren de Renfe que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva. El accidente causó al menos 46 víctimas mortales.
AH/LJ