El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, elevó la intensidad de sus comentarios contra su probable rival en las elecciones de 2024, Donald Trump, en medio de que encuestas muestran que los esfuerzos por hacer campaña sobre su propio historial económico no están funcionando.
En las últimas semanas, Biden intensificó la retórica y ha dicho que Trump utiliza un "lenguaje propio de la Alemania nazi", que es el único responsable de que las mujeres estadunidenses hayan perdido el derecho al aborto y que no debería permitirse que volviera a ser presidente porque está "decidido a destruir la democracia estadunidense".
La campaña de reelección de Biden inició una nueva etapa de mensajes bautizada como "Los Estados Unidos de Trump en 2025", en la que destaca lo que, a su criterio, hará el ex presidente republicano en el cargo si es elegido, así como sus múltiples problemas legales.
Un vocero de la campaña de Biden dijo que el plan es atacar regularmente políticas específicas propuestas por Trump, el claro favorito en las primarias del Partido Republicano para elegir a su candidato presidencial.
"Ha habido mucha presión externa para empezar a centrarse en Trump y agudizar los golpes contra él", dijo un funcionario con conocimiento directo del plan.
Esta persona no identificada por la agencia Reuters añadió que la presión se intensificó después de que una encuesta del New York Times/Siena mostrara este mes que Biden iba por detrás de Trump en los principales estados disputados.
Biden está empezando a añadir argumentos sobre Trump y la economía a sus discursos. La estrategia se está perfeccionando en actos políticos y de recaudación de fondos, y se intensificará cuando Trump consiga la nominación republicana, según un asesor de Biden.
Panorama pinta a una inevitable revancha de Trump
Trump aventaja al principal aspirante republicano, Ron DeSantis, en casi 50 puntos, según las encuestas recopiladas por FiveThirtyEight.
Algunos asesores y estrategas demócratas han instado durante mucho tiempo a Biden a ser más agresivo, pero dicen que se había resistido a ese enfoque. En su lugar, trató de centrarse principalmente en su propio historial en la Casa Blanca y se mantenía alejado de nombrar al ex presidente republicano.
Asimismo, evitaba enumerar sus múltiples cargos por delitos graves o pintar una oscura perspectiva del futuro de Estados Unidos si Trump es elegido en 2024.
Ese enfoque de buenas noticias no está funcionando, dicen algunos funcionarios dentro y fuera de la campaña de Biden. Una serie de encuestas han mostrado que Trump aventaja a Biden y que los votantes tienen una visión sombría de la economía, pese a que Estados Unidos crece más rápido que muchas otras economías importantes este año.
El cambio en el mensaje también se conoce cuando un número creciente de demócratas, en particular los votantes jóvenes y los musulmanes-estadunidenses, están enojados con el apoyo de Biden a los ataques de Israel contra Gaza, que han matado a 12 mil personas, y amenazan con abandonarlo en 2024 a menos que apoye un alto el fuego.
aag