Sadiq Khan, el alcalde de Londres de origen musulmán y familia humilde

Sadiq Khan fue reelecto alcalde de Londres sin salir de familias de élite y se convirtió en el primer musulmán en gobernar una gran ciudad occidental.

¿ Quién es Sadiq Khan? (AFP)

Agencia AFP

Sadiq Khan, el primer musulmán en gobernar una gran ciudad occidental, fue reelegido como alcalde de Londres; sin embargo, para llegar a ese cargo tuvo que ascender desde orígenes humildes

Es hijo de migrantes pakistaníes y fue criado en viviendas sociales, al igual que su opositor conservador de origen jamaicano Shaun Bailey, a quien derrotó este sábado con el 55 por ciento de los votos.

Khan, de 50 años, no tiene el clásico recorrido de las élites políticas británicas. No viene de una familia rica o llena de personalidades -su padre emigró de Pakistán en los años 1960-, no estudió en el prestigioso internado para niños de Eton ni en ningún otro centro privado, ni luego en las universidades de Cambridge u Oxford


Fue a un instituto público de su barrio en el norte de Londres y estudió derecho en la Universidad North London, una educación gratuita por la que siempre se mostró agradecido. "Se lo debo todo a Londres", afirmó.

Nació en 1970 en una familia paquistaní recién llegada a Reino Unido y creció en un barrio de viviendas sociales de Tooting, una zona obrera del sur de la capital británica, con sus seis hermanos y una hermana. Su padre era conductor de autobús y su madre costurera.

Cuando iba a la escuela quería ser médico o dentista. Pero uno de sus profesores observó su don con la oratoria y le orientó hacia los estudios de derecho. Le hizo caso, se especializó en derechos humanos y presidió durante tres años la oenegé Liberty.

Aparte de con libros, Khan supo defenderse con los puños y de pequeño hizo boxeo para enfrentarse a quienes le llamaran "paki", el término peyorativo para referirse a los paquistaníes.

Una voluntad de hierro

A los 15 años se afilió al Partido Laborista y en 1994, a los 23, logró su primer cargo, como concejal municipal en Wandsworth, un barrio del sur de Londres. Lo ejerció hasta 2006.

En 2005 abandonó su carrera de abogado para ser elegido diputado por Tooting, donde vivió toda la vida y vive ahora con su esposa Saadiya, también abogada, y sus dos hijas adolescentes.

Tres años después, el entonces primer ministro laborista Gordon Brown le ofreció el ministerio a cargo de las Comunidades, y al año siguiente el de Transportes. Fue el primer musulmán en ocupar un puesto de ministro.

Con su 1.65 metros de altura y su cabello canoso, Khan es conocido por su energía y su voluntad de hierro y por sus enfrentamientos verbales con el entonces presidente estadunidense Donald Trump, que lo atacó personalmente durante sus viajes a Londres.

"Una vez me llamó (...) perdedor. Uno solo de nosotros es un perdedor y no soy yo", dijo Khan, entrevistado por la AFP una semana antes de las elecciones, mostrando una determinación a prueba de golpes.

"No pierde nunca"

Su victoria en las primarias laboristas para ser el candidato a la alcaldía, frente a Tessa Jowell, que formó parte del equipo del gobierno responsable de los Juegos Olímpicos de Londres-2012, sorprendió a muchos, pero no a su entorno.

"No pierde nunca", dijo uno de sus consejeros al medio de comunicación Político.

En 2015, y bajo su responsabilidad, el Partido Laborista mejoró en Londres sus resultados en las legislativas mientras se hundía en el resto del país.

Los conservadores le han acusado de connivencia con extremistas islamistas, a lo que respondió recordando que siempre denunció a los radicales, que recibió amenazas por defender el matrimonio homosexual y que hizo campaña por salvar el pub de su barrio.

Ahora tiene la intención de presentar una candidatura para que Londres organice de nuevo los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, en 2036 o 2040, con la esperanza de repetir el éxito de 2012 cuando era alcalde de la capital el actual primer ministro Boris Johnson.

Afirmó que quiere celebrar los Juegos Olímpicos "más sostenibles" de la historia y prometió que aceleraría la construcción de infraestructuras respetuosas del medio ambiente e invertiría en proyectos con bajas emisiones de carbono. 

DMZ

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