La detención en Buenos Aires del excontralmirante mexicano Fernando Farías Laguna abrió en Argentina un proceso judicial y diplomático que ahora avanza bajo las reglas del sistema de extradición entre ambos países.
Farías Laguna fue arrestado el 23 de abril en el barrio porteño de Palermo, después de una investigación realizada por la Policía Federal Argentina (PFA), a partir de una notificación roja de Interpol emitida por México, donde es requerido por presuntos delitos vinculados con delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos.
MILENIO identificó para esta investigación que la causa quedó radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 12, a cargo del juez Julián Ercolini, quien interviene en el expediente.
La detención de Farías Laguna se realizó bajo un mecanismo previsto en la cooperación internacional en materia penal inscrita bajo la ley argentina, cuya normativa habilita a las autoridades a detener a una persona buscada internacionalmente cuando existe una notificación roja de Interpol, aún antes de que llegue el pedido diplomático del país requirente.
Fuentes vinculadas al sistema de cooperación internacional explicaron que no todos los países permiten una captura inmediata únicamente con base en una alerta roja, pero Argentina sí contempla esa posibilidad en su legislación interna.
A partir de la detención comenzó a correr uno de los plazos centrales del expediente: México tiene 60 días para formalizar el pedido de extradición a través de los canales diplomáticos. En ese periodo intervienen tanto las autoridades judiciales como las cancillerías de ambos países.
Una vez que la persona es localizada y detenida, Interpol Argentina informa formalmente a Interpol México sobre el arresto y se activa el proceso diplomático y judicial para sostener el requerimiento.
México ya manifestó su intención de obtener la entrega de Farías Laguna. Según trascendió en medios argentinos y mexicanos, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsó inicialmente una vía de deportación y, subsidiariamente, el pedido formal de extradición.
MILENIO no pudo confirmar que se haya formalizado el pedido, pero sí corroboró con expertos que el procedimiento quedaría judicializado luego que Farías Laguna rechazara una entrega voluntaria y anunciara que buscará solicitar asilo político en Argentina.
Un camino largo: el proceso para Farías Laguna
Ese punto modifica los tiempos y complejiza el expediente. En el sistema argentino, cuando una persona acepta regresar voluntariamente al país que la reclama, el procedimiento puede resolverse de manera relativamente rápida. Pero si el requerido se opone, se abre un juicio de extradición.
En esa instancia no se discute la culpabilidad o inocencia de la persona buscada ni se revisan los hechos de fondo imputados por el otro país.
El análisis judicial se concentra exclusivamente en los requisitos formales de la extradición: la validez de la documentación enviada, la correcta identificación del detenido, la existencia de tratados aplicables y el cumplimiento de las condiciones previstas por la legislación argentina.
Argentina y México ya cuentan con un tratado bilateral de extradición, algo que, según explicaron fuentes vinculadas al sistema, simplifica parte del procedimiento. La existencia de un acuerdo específico permite definir con mayor precisión la documentación requerida, los plazos y los criterios legales para conceder la entrega.
Una vez finalizada la etapa judicial, el expediente todavía debe atravesar una última instancia política y administrativa. En Argentina, aun cuando un juez federal considere procedente la extradición, la decisión final pasa al Poder Ejecutivo nacional a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
Según el mecanismo previsto en la ley argentina, la cancillería tiene 10 días para resolver sobre la concesión definitiva de la extradición después de recibir la resolución judicial.
En la práctica, explican fuentes con experiencia en cooperación internacional, el Poder Ejecutivo suele acompañar el criterio de la justicia federal cuando el pedido ya fue declarado procedente en sede judicial. A pesar de las relaciones trastabillantes entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum y de Javier Milei, su par argentino, la Presidenta aseguró que espera que este procedimiento no quede manchado con tintes políticos.
Si la extradición es concedida, la cancillería comunica formalmente la decisión a Interpol Argentina, que a su vez coordina con las autoridades mexicanas el operativo de traslado.
En esa etapa final, agentes mexicanos deben viajar a Argentina para recibir formalmente al detenido y trasladarlo a su territorio. El procedimiento incluye la coordinación de itinerarios de vuelo, custodias y documentación internacional de entrega.
Cooperación argentina
Hasta el momento, no trascendió públicamente que la justicia argentina haya formulado acusaciones locales autónomas contra Farías Laguna por narcotráfico o contrabando dentro del territorio del país sudamericano. El expediente se sostiene sobre el requerimiento emitido por México y sobre las posibles irregularidades vinculadas con la documentación utilizada para ingresar al país.
El caso también volvió a poner en primer plano el funcionamiento del sistema de cooperación internacional argentino y el rol de la policía federal en la localización de prófugos buscados por otros países.
Según explicaron fuentes vinculadas al área, la PFA monitorea diariamente las notificaciones rojas cargadas en las bases de Interpol y cruza esa información con registros migratorios, bases de datos y otras herramientas de investigación para detectar si alguna de las personas buscadas ingresó o podría encontrarse en Argentina.
Fue justamente ese mecanismo el que permitió localizar a Farías Laguna en Buenos Aires y activar un proceso que ahora combina investigación judicial, cooperación policial internacional y negociación diplomática entre Argentina y México.
Mientras avanza el caso, Farías Laguna permanece detenido bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal. El 8 de mayo fue trasladado desde una dependencia policial a una cárcel federal en Buenos Aires, donde continuará alojado mientras se desarrolla el proceso judicial.
El operativo para detener a Farías Laguna ocurrió en el barrio de Palermo, en la esquina de Guatemala y Juan B. Justo, una zona de fuerte circulación y turismo en la Ciudad de Buenos Aires. Según informaron autoridades argentinas, el exmilitar mexicano se encontraba alojado en un departamento de alquiler temporario y habría ingresado al país el 1 de abril utilizando, presuntamente, documentación guatemalteca falsa bajo una identidad alternativa.
La captura fue realizada por personal de la División de Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA, el área argentina que trabaja de manera coordinada con Interpol.
“Es una persona que está siendo investigada y tiene una orden de aprehensión y que en el marco de colaboración que se tiene en materia de justicia y seguridad, pues es importante que se extradite o que se deporte”, dijo a fines de abril la presidenta Sheinbaum.
“Lo que se está pidiendo es la deportación o la extradición, en todo caso”.
MD