Décadas antes de que Vladimir Putin entrara al poder en Rusia, e incluso cuando la Unión Soviética aun existía, la subcultura "delincuente" conocida como gopniks adquirió relevancia en el país.
Cabezas rapadas, expresiones endurecidas de exconvictos y un talento para vestir ropa de mal gusto, sin importar cuánto costara, eran algunos rasgos que caracterizaban a determinado sector de la población. Además del chauvinismo ciego, antiamericanismo y odio hacia las personas extranjeras.
Sin embargo, ahora en la actual era de la nación, los jóvenes patriotas se ven, visten y escuchan música europea e incluso estadunidense. El único resto del gen gopnik es que, incluso el joven ruso aparentemente más occidentalizado, lleva dentro actitudes clásicas de esta subcultura.
En MILENIO te contamos cómo y cuando surgió este colectivo, qué representa hoy en día y qué fue lo que les pasó a los integrantes de este sector de la población rusa.
¿Cómo y dónde comenzó la cultura gopnik?
La palabra “gopnik” proviene del acrónimo ruso Gosudarstvenoe Obshezhitie Proletariata, o “Dormitorio Estatal del Proletariado”. A este término se le añadió el sufijo “nik” y se creó el concepto después de la Revolución Bolchevique.
De acuerdo con el libro The Exile de Mark Ames, "los gopniki eran originalmente campesinos y marginados sin tierras que llegaron a Petrogrado en los 20's en busca de trabajo. Salían en masa de las estaciones de tren y, si tenían suerte, conseguían alojamiento en dormitorios recién transformados, donde terminaron convirtiéndose en los primeros 'pandilleros' de barrio de la Rusia soviética."
De hecho, se dice que su lugar de origen es Ligovsky Prospekt, en el edificio 10. Allí se encontraba el Hotel Oktyabrskaya, que los soviéticos transformaron en un dormitorio céntrico para proletarios recién llegados, pero que, en manos de los gopniks, terminó convertido en su propio “base o refugio” colectivizado.
Cabezas rapadas y ropa de mal gusto
Como eran forasteros del campo, a menudo provenientes de familias rotas y con antecedentes de pequeños delitos, los gopniks eran despreciados por los nativos de Petrogrado y Leningrado. Aunque, se volvieron conocidos por ser tipos duros a quienes el sistema soviético no podía doblegar. Tenían su propio código de ética y vivían según sus propias reglas y propios estilos.
Al pasar el tiempo y a medida que la moda, el argot y la actitud se extendieron entre las clases bajas del país, el significado de la palabra cambió. En lugar de referirse a los matones rurales viviendo en el Hotel Oktyabrskaya, ahora eran cualquier bruto ruso con la cabeza rapada, chaqueta de cuero y zapatos elegantes del mismo material. Además, eran identificados por su squat ruso, que era una postura en cuclillas con los brazos relajados apoyados sobre las rodillas, casi tocando el suelo.
En los años 90's se extendían por las 11 zonas horarias de Rusia y parecían infiltrarse en todas las esferas de la vida: desde los negocios, donde servían como fuerza bruta o guardaespaldas, hasta la política, donde diputados del LDPR (Partido Liberal Democrático de Rusia, por sus siglas en inglés) formaban el núcleo de resistencia contra la occidentalización, según señala la obra The Exile.
“Creemos que los gopniks son la fuerza política más poderosa de Rusia. La gente se burla de nosotros y nos llama el partido de los marginados: de los gopniks, ladrones, vagabundos y borrachos. Pero verás, son personas a las que nadie más representa,” señala Oleg Lavrov, director de la rama moscovita del LDPR.
¿Dónde están ahora?
Mark Ames señala en su libro que según la mayoría de las versiones, hubo dos cosas que acabaron con los gopniks. "Primero, en los años 80's y 90's, la repentina y amplia disponibilidad de drogas duras y pistolas provocó que casi la mitad de sus miembros desaparecieran en menos de una década."
La segunda causa fue más un tema ambiental. La introducción de valores burgueses occidentales y nuevos gustos culturales, junto con el período de aparente estabilidad, crecimiento y sobriedad impulsado por Vladimir Putin, hizo que el reinado de 70 años de los gopniks como reyes del mundo rebelde cayera, ya que los rusos de todas las clases sociales comenzaron a despreciar su estética campesina.
Asimismo, los nuevos patriotas de la era Putin tampoco los necesitaban ya, aunque los gopniks siempre fueron los patriotas rusos más feroces.
LJ