El ciudadano británico que fue arrestado el viernes en Johannesburgo tras ser sospechoso de haber asesinado a su esposa y a sus dos hijas en el Reino Unido compró un arma ilegal presuntamente para suicidarse, según informes de la policía de Sudáfrica.
El acusado, Ndodana Mkhanyisi Tshuma, de 45 años y de origen zimbabuense, compareció hoy ante un tribunal de magistrados de Johannesburgo, donde se ordenó su prisión preventiva hasta el 22 de julio a la espera de verificar su estatus legal en el país y evaluar la solicitud de extradición británica.
Adquirió el arma en el mercado negro
Según las investigaciones, tras aterrizar en territorio sudafricano el 5 de julio, el prófugo se dirigió a un barrio marginal de la provincia de Gauteng (el suburbio de Alexandra) para adquirir una pistola de 9 milímetros en el mercado negro.
"Sospechamos que esta arma iba a ser utilizada para quitarse la vida", declaró a los medios la vocera de la Policía sudafricana, Athlenda Mathe, quien precisó que se indaga cómo un ciudadano extranjero logró el armamento de manera tan expedita.
Por el momento, Tshuma solo afronta en Sudáfrica cargos por posesión ilegal de un arma de fuego, un delito que conlleva penas de hasta 15 años de prisión.
Sin embargo, la Fiscalía del Reino Unido ya autorizó a Sudáfrica a imputarle tres cargos de asesinato tras el hallazgo de los cuerpos de su esposa, de 42 años, y de sus hijas, de 15 y 5 años, en su vivienda de Bedfordshire, al este de Londres.
¿Cómo lo detuvieron?
Tshuma huyó de Reino Unido a través del aeropuerto de Heathrow, con escala en Dubái, dos días antes de que las autoridades británicas descubrieran los cadáveres de su familia.
Su detención fue el viernes en el barrio de Kensington, en Johannesburgo, mediante una operación conjunta de la policía local e Interpol que contó con el apoyo directo de los familiares del sospechoso que residen en Sudáfrica.
"Su familia no lo encubrió y desempeñaron un papel fundamental", cerró la vocero policial.
ABF