Centenares de bomberos batallan contra un incendio que amenaza a las majestuosas secuoyas del Parque Nacional de Yosemite, en California, cuyas llamas avanzan rápidamente gracias al calor y a la sequía que azota al oeste de Estados Unidos.
El fuego arrasó casi mil hectáreas en el bosque donde hay más de 500 de estos enormes e históricos árboles.
En riesgo árboles de 3 mil años
Este lunes, las autoridades anunciaron que 545 bomberos estaban destacados en el lugar para enfrentar las llamas y proteger los árboles.
En la tarde reportaron que 25 por ciento del incendio fue controlado, en tanto que se esperaba el aumento del personal para trabajar en la protección de este bosque en una semana con pronósticos de condiciones climáticas favorables a la propagación del fuego.
“Estamos tomando precauciones como la remoción de elementos que sirven de combustible, como hojas y ramas, así como instalando un sistema de rociadores temporal”, dijo Nancy Phillipe, portavoz a cargo de las informaciones del siniestro en Yosemite, a la agencia de noticias AFP.
Phillipe explicó que se instaló un sistema de riego para humedecer el Gigante Grizzly, que con 64 metros de altura es el segundo secuoya más alto del parque.
Se estima que el Gigante Grizzly, una de las grandes atracciones turísticas del lugar, tiene entre 2 mil y 3 mil años, lo que lo convierte en uno de los árboles más antiguos del parque.
Las autoridades están desplegando helicópteros, tanques y maquinaria pesada para enfrentar las llamas que se duplicaron durante el fin de semana. “Estamos haciendo todo lo que podemos para apagar el fuego”, afirmó Phillipe.
El incendio, bautizado Washburn, comenzó la tarde del jueves pasado en el sendero del mismo nombre en el bosque de las Mariposas, donde se encuentran las gigantescas secuoyas. Las causas están siendo investigadas.
El fuego creció debido a las altas temperaturas y a los bajos niveles de humedad del fin de semana, informó Phillipe.
“Creo que es el mismo pronóstico para esta semana”, agregó la portavoz, quien sin embargo dijo confiar en los trabajos para proteger estos colosos.
Cambio climático
Las secuoyas son los árboles más grandes del mundo y sus parientes, las secuoyas rojas de California, son los más altos -llegan a medir hasta 100 metros - pero no son tan anchos.
Ambas especies tienen una alta resistencia al fuego gracias a sus gruesas cortezas.
Durante sus longevos ciclos de vida, estos árboles soportan varios incendios, que se convierten en sus aliados para reproducirse. El calor abre las cortezas, desde donde brotan miles de semillas.
Pero los incendios descontrolados pueden afectarlos, incluso de forma irreparable. Unos 10 mil de estos árboles, alrededor del 14 por ciento de los ejemplares que hay en el mundo, murieron por el fuego en 2020.
El año pasado, unas 3 mil 630 secuoyas ardieron durante otro gran incendio forestal en California.
Las llamas del incendio conocido como KNP Complex incluso se aproximaron al General Sherman, el árbol más voluminoso del mundo, con una base de 11 metros de diámetro y 83 metros de altura. El coloso, en el Parque Nacional de las Secuoyas, llegó a ser envuelto con láminas cortafuego para protegerlo.
California y otras partes del oeste de Estados Unidos atraviesan una dura sequía desde hace años, gracias en parte al cambio climático provocado por la acción humana y la quema indiscriminada de combustibles fósiles.
Enormes áreas han quedado completamente deshidratadas en la región que enfrenta temporadas de incendio cada vez más voraces y extensas.
“Estamos apenas a comienzos de julio”, se lamenta Phillipe. “Creo que todos los bomberos en Estados Unidos se han mentalizado con que esta será una larga temporada. Todos los años decimos esto, pero las temporadas de fuego están durando más y más”.