La lideresa de extrema derecha y principal candidata para asumir la presidencia de Francia, Marie Le Pen, inició oficialmente su campaña el domingo 25 de octubre.
Con la promesa de restaurar el orden y la confianza nacional, la derechista prometió una política policial de "tolerancia cero" y aseguró que el primer deber del estado es restablecer la seguridad.
La política francesa actualmente atraviesa uno de los periodos más inestables en años; sin embargo, Le Pen se ha posicionado como la principal candidata para asumir la administración francesa.
"No estamos viviendo el fin del mundo, sino el fin de un mundo, su mundo", sentenció la derechista, refiriéndose a sus oponentes políticos.
Le Pen promete mano firme en inmigración
El primer discurso de Le Pen tomó lugar en Orleans, donde además planteó ejercer una mano firme en materia de inmigración, con la promesa de restablecer controles fronterizos, expulsar a delincuentes extranjeros y combatir a grupos criminales y narcotraficantes, al asegurar que no permitirá que Francia "se deslice a la mexicanización".
"No permitiremos que Francia se deslice hacia la mexicanización con la presencia de cárteles. Erradicaremos estas organizaciones criminales sin contemplaciones, tratándolas como terroristas", sentenció Le Pen.
Durante su discurso, la candidata de extrema derecha aceptó que Francia atraviesa un periodo de inestabilidad; sin embargo, aseguró que el país sería fortalecido si adopta su visión de seguridad, prosperidad y renovación.
En materia económica, Le Pen prometió moderación del gasto, reducción de los impuestos a las empresas, disminución de la burocracia, así como apoyo a la industria, la innovación y la inteligencia artificial. Además, rechazó nuevos aumentos en la edad de jubilación.
Luego de los disturbios durante protestas en Francia, Le Pen ha tomado fuerza en la contienda electoral al posicionarse entre el 32 y 33.5 por ciento, con una ventaja considerable respecto a su rival más cercano, el izquierdista radical Jean-Luc Mélenchon, quien tiene el 17 por ciento de aprobación.
A lo largo de más de una década, la candidata derechista se ha dedicado a transformar el partido que heredó en 2011 de su padre, Jean-Marie Le Pen, planteando cambios más allá de la política antiinmigración.
AG