La travesía de Eleanor Sutcliffe, una mujer originaria de Gales del Norte que reside en Birmingham, hacia una vivienda alternativa comenzó tras la disolución de una relación personal.
Su historia ha sido tema de conversación sobre cómo estamos llegando a un punto sin retorno en donde la vivienda digna y segura está escasa en ciertas zonas del mundo; tal como le ocurrió a ésta mujer de 28 años.
¿Por qué terminó viviendo en un bote?
Como se mencionó anteriormente, ella terminó con su pareja, con quien compartía un domicilio, pero dicha ruptura la llevó a que se vendiera la propiedad; de esto pudo quedarse con un capital de aproximadamente 356 mil pesos mexicanos (15 mil libras esterlinas).
Con 28 años y desempeñándose como fotógrafa en Birmingham, se enfrentó a un mercado inmobiliario donde sus ahorros solo le permitían acceder a departamentos de una sola habitación con altos costos de mantenimiento en zonas poco favorables.
En mayo de 2024, Sutcliffe optó por comprar un narrowboat de 1986 por un monto aproximado de 373 mil pesos mexicanos (15 mil 750 libras esterlinas). El estado inicial de la embarcación de 15 metros era crítico, ya que se había hundido previamente y carecía de elementos básicos como el suelo.
"Me enamoré de mi barco la primera vez que lo vi. Estaba un poco destrozado, pero me encantó la idea de intentar devolverle su antiguo esplendor".
Para hacer habitable el espacio de menos de 20 metros cuadrados, inició una reconstrucción total desde cero:
- Invirtió cerca de 237 mil pesos mexicanos exclusivamente en la renovación del interior.
- Instaló aislamiento térmico, paredes nuevas y una cocina equipada.
- Añadió una estufa de leña para climatizar la embarcación.
Tras completar la mudanza, Sutcliffe ha estabilizado sus gastos operativos mensuales (que incluyen licencia, amarre, combustible y seguro) en una cifra que oscila entre los 11 mil 850 a 13 mil pesos mexicanos. Esta cantidad representa un contraste frente a los casi 18 mil pesos mexicanos que promedia la renta de un departamento convencional en su zona de trabajo, sin considerar gastos adicionales.
Actualmente, documenta los retos logísticos de su vida en los canales, como la gestión del frío y el almacenamiento limitado, a través de sus redes sociales, en donde se volvió una celebridad en estos momentos.
KVS