Juan Carlos Angulo, académico en Economía de la Universidad Iberoamericana (Ibero), aseguró que la investigación A Tale of Two News: The Impact of Media Outlets on Consumption Choices, que realizó junto con Aldo Gutiérrez, demostró que los consumidores estadunidenses de aguacate no cambian sus hábitos de compra a pesar de las noticias negativas sobre el alimento.
En entrevista para MILENIO Televisión con Rodrigo Rico, el especialista informó que el estudio realizado en marzo del 2025, que utilizó una muestra de noticias mexicanas, evidenció que la información sobre la crisis del aguacate solo modifica las conductas de consumo de las personas que no son comensales habituales de la fruta mexicana en Estados Unidos.
“Antes de entrar en detalles de la investigación, se constató que en un plano general, el aguacate mexicano está muy bien posicionado en el mercado estadunidense, tiene bastante propaganda y buena preferencia por parte de los norteamericanos. Sin embargo, el freno a las exportaciones y los problemas de comercio ahorita, están impactando de manera negativa los patrones de consumo”, afirmó.
“Una de las notas informativas indica que los cárteles se financian a través de la exportación de aguacates. Este contenido sí cambia un poco la percepción que tienen acerca del alimento. No obstante, los consumidores están dispuestos a pagar hasta 4.50 dólares con tal de tenerlo en su mesa para el almuerzo”, señaló.
Insistió que es fundamental el papel del posicionamiento del aguacate mexicano en Estados Unidos, pues los consumidores finales “tienen la última palabra” y, a pesar de la influencia de los medios de comunicación, deciden seguir adquiriéndolo.
“Pensemos en otro ejemplo como el café, el café colombiano también tiene un premium para el consumo en Estados Unidos y la gente busca tomar café colombiano, lo mismo buscan comer aguacate mexicano en la medida de lo posible, que esa es una de las dos primeras cosas que pasa en esta situación”, agregó.
Recalcó que el segundo punto a considerar es la pregunta: “¿Qué tanto cambia la percepción y a quiénes está afectando el contenido en medios de comunicación?”, pues las noticias negativas respecto al aguacate podrían incluso hacer que se cuestionen sus consumidores habituales: “Quizás yo no debería estar apoyando esta industria, pero es que el aguacate ya hace parte de mi dieta”.
“Los usuarios entran en un debate interno de transformar sus conductas de consumo, al punto de donar a causas que permitan cambiar la industria, como plantaciones responsables orgánicas. Es una decisión del consumidor final, qué tanto valora las noticias y qué tanto valora el producto como parte de su canasta de consumo”, aseveró.
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