Una noticia ha vuelto a convertirse en tendencia internacional tras darse a conocer que dos hombres fueron condenados por la justicia en Inglaterra, luego de ser encontrados culpables de la muerte de un menor de 13 meses de edad.
El lactante había sido adoptado por la pareja tras haber superado con éxito todas las pruebas y filtros que las organizaciones estatales realizan a los ciudadanos que esperan acceder al sistema de adopción.
Se trata de un caso que ha paralizado a la opinión pública británica. Los hechos ocurrieron en Blackpool, Inglaterra, donde los agresores Jamie Varley, un profesor de escuela de 37 años, y su pareja John McGowan-Fazakerley, de 32 años, recibieron la aprobación oficial para adoptar en enero de 2023.
El pequeño Preston, quien previamente había permanecido con una familia de acogida temporal que lo describió como un niño alegre y sano, comenzó a vivir con ellos en abril de ese mismo año.
Cuatro meses de agresiones continuas
A lo largo de los cuatro meses que el menor pasó bajo la custodia de la pareja, se convirtió en víctima de agresiones físicas continuas y abusos sexuales graves.
Durante ese periodo, el bebé fue ingresado al hospital en tres ocasiones distintas con lesiones severas que los hombres justificaron falsamente ante los médicos como "accidentes domésticos", incluyendo diversas fracturas y hematomas.
El desenlace fatal ocurrió el 27 de julio de 2023, cuando el infante sufrió un paro cardíaco tras una severa agresión sexual y asfixia provocada por Varley. Aunque el profesor intentó engañar a los paramédicos afirmando que el niño se había ahogado por accidente en la bañera, las evaluaciones forenses posteriores revelaron más de 40 lesiones por trauma interno y externo, descartando por completo su versión y fundamentando la acusación penal.
Veredicto y sentencias en el Tribunal de la Corona de Preston
El proceso legal se llevó a cabo en el Tribunal de la Corona de Preston. A mediados de junio de 2026, el jurado dictó los veredictos condenatorios definitivos tras revisar las evidencias periciales del caso:
Jamie Varley fue declarado culpable de asesinato, violación y crueldad infantil. El juez le impuso una sentencia de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional (whole life order), una de las penas más severas del ordenamiento jurídico británico.
John McGowan-Fazakerley fue condenado por permitir la muerte de un menor y por crueldad infantil, al haber ignorado deliberadamente las señales de alerta y facilitar un entorno de violencia extrema dentro del hogar.
Fallas en el sistema de supervisión local
Los reportes oficiales de medios internacionales como la BBC News detallaron las desgarradoras declaraciones de la madre biológica y de los cuidadores iniciales del menor, quienes expresaron un dolor irreparable ante la tragedia.
El caso ha levantado fuertes críticas y exigencias hacia las instituciones británicas debido a las evidentes fallas en los filtros de supervisión y en las visitas de seguimiento postadopción, ya que ninguna de las alarmas se activó a tiempo a pesar de los constantes ingresos hospitalarios del bebé.