El pastor Paul Mackenzie fue condenado a 200 años de prisión en Kenia por su responsabilidad en la muerte de 191 personas, entre ellas 190 niños, a quienes habría ordenado dejar de comer para encontrarse con Jesús.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Superior de Mombasa, después de que el líder religioso y otros 28 integrantes de su organización fueran declarados culpables de asesinato.
El caso está relacionado con la muerte de más de 400 personas que seguían las enseñanzas de Mackenzie, dirigente de la Good News International Church. Aunque la resolución judicial abordó 191 asesinatos, el religioso todavía enfrentaba otros procesos relacionados con las víctimas restantes.
¿Por qué condenaron a Paul Mackenzie a 200 años de prisión?
La jueza Diana Kavedza fue la encargada de dictar la sentencia y señaló que Mackenzie tenía la “principal responsabilidad penal” por trasladar a sus seguidores a una zona apartada y ordenarles realizar ayunos hasta morir, bajo la creencia de que así podrían encontrarse con Jesús.
Durante la audiencia, la magistrada explicó que 183 de las víctimas fallecieron por inanición, mientras que las otras ocho murieron como consecuencia de homicidios directos. También calificó los asesinatos como “fríos y calculados”.
La condena se extendió a otros 28 integrantes de la organización, entre ellos personas que vigilaban el cumplimiento de las restricciones alimentarias y sepultureros que participaron en el ocultamiento de fosas comunes. El pastor asistente Smart Mwakalama recibió una pena de 160 años.
Los 29 acusados habían sido declarados culpables el 19 de octubre. De acuerdo con la información de The Associated Press, todos negaron los cargos, excepto uno que reconoció su participación y solicitó clemencia.
Más de 400 cuerpos fueron encontrados en un rancho de Kenia
Los hechos salieron a la luz en 2023, cuando las autoridades exhumaron más de 400 cuerpos de tumbas poco profundas en el rancho Chakama, ubicado en el condado costero de Kilifi. En ese terreno de 320 hectáreas, los seguidores de Mackenzie vivían en pequeñas chozas de barro, alejados de las comunidades y de las autoridades.
Hasta ahora, más de 60 cuerpos fueron identificados y entregados nuevamente a sus familiares para su sepultura, mientras que otros permanecían sin identificar y sin ser reclamados.
La sentencia también dejó testimonios de familiares afectados. Suleiman Ziro, quien perdió a seis de sus hijos y a su esposa, consideró insuficiente el castigo, pues todavía no recuperaba los cuerpos de sus seres queridos.
Por su parte, Dan Mackenzie, hijo del pastor, expresó que sentía pena por su padre, pero consideró que la resolución representaba justicia para las víctimas.
El abogado defensor Lawrence Obonyo informó a The Associated Press que presentó una apelación contra la sentencia. Los condenados recibieron un plazo de 14 días para impugnar la resolución.
Mackenzie también enfrentaba acusaciones de terrorismo, homicidio involuntario, abuso infantil y tortura.
APC