La derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez se enfrentarán el 7 de junio en el balotaje presidencial en Perú, confirmó la autoridad electoral al proclamar oficialmente los resultados.
La hija del expresidente Alberto Fujimori ganó la primera vuelta el mes pasado con 17.1 por ciento de los votos, seguida de Sánchez, con 12 por ciento, informó el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tras concluir el conteo oficial de los caóticos comicios del 12 de abril.
López Aliaga en tercer lugar
Los candidatos "que han obtenido las dos más altas mayorías relativas" son Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, dijo en rueda de prensa Roberto Burneo, presidente del JNE.
El ultraconservador Rafael López Aliaga, con 11.9 por ciento, quedó en tercer lugar. Sánchez le ganó por apenas 21 mil 209 votos.
La primera vuelta estuvo marcada por retrasos en la entrega de material electoral en Lima, lo que obligó a las autoridades a reabrir algunos centros de votación al día siguiente.
No obstante, y a pesar de señalar "graves deficiencias", la misión de observación electoral de la Unión Europea otorgó a la elección un visto bueno pleno.
Campaña polarizada
La campaña para el balotaje se prevé polarizada con visos muy similares a la de la segunda vuelta de 2021, entre Keiko Fujimori y el destituido mandatario izquierdista Pedro Castillo (julio 2021-diciembre 2022).
Será la cuarta vez que Keiko Fujimori, de 50 años, intente ganar la presidencia.
Para Sánchez, de 57 años y exministro del encarcelado Castillo, se trata de su primera postulación.
Sánchez arranca su campaña para el balotaje envuelto en líos con la justicia.
La fiscalía solicitó cinco años y cuatro meses de prisión en su contra por presuntamente declarar información falsa ante el organismo electoral sobre aportes a su campaña entre 2018 y 2020.
Fujimori y Sánchez disputarán la presidencia en medio de una severa inestabilidad política en la que Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016.
La mayoría fueron destituidos o dimitieron antes de correr la misma suerte por de casos de corrupción.
Perú está además azotado por una severa crisis de seguridad por el auge del crimen organizado.
LJ