En Piedras Negras, Coahuila, algunas personas han aprovechado el desprendimiento del muro flotante (instalado por Estados Unidos en la zona para impedir cruces de migrantes) para obtener el material de las boyas, como el aluminio, y venderlo hasta por mil dólares.
A 40 días de las intensas lluvias registradas en la entidad mexicana que separaron la barrera, esta aún se desplaza por el cauce de agua, sin que la autoridad estadunidense la retire.
Durante este fin de semana se observaron aproximadamente cien de estás boyas que tienen un peso de alrededor de una tonelada, flotando sobre el río Bravo a la altura del puente internacional número dos.
De acuerdo con el activista en pro de los derechos de migrantes en la entidad, Mike García, a más de un mes de las precipitaciones pluviales las boyas se han movido al lado mexicano y algunas personas están aprovechando alguno de sus materiales para venderlo en Piedras Negras.
“Desconozco bien los materiales de los que están hechos estos cilindros, son de espuma, plástico, pero sí tienen un esqueleto de aluminio que es de valor y me dijeron unas señoras que allá para el sur de Piedras Negras habían llegado del lado mexicano”, explicó.
Mike García agregó que “las estaban quemando para sacar el aluminio, vimos unos lugares con humo negro y no era basura, no tengo exactamente idea pero lo que supe es que el aluminio se estaba vendiendo en mil dólares”.
El muro flotante fue instalado hace dos años por el gobernador de Texas, Greg Abbott, y durante la administración de Donald Trump se endurecieron las políticas migratorias para contener el paso de indocumentados, por lo que se decidió instalar cilindros flotadores gigantes.
Hasta septiembre las autoridades de Texas realizarán los trabajos con maquinaria pesada para retirar, rescatar y posteriormente reinstalar estás estructuras metálicas en el cauce.
EU pide no cruzar hoy hacia Mexicali
La embajada de Estados Unidos en México y el consulado en Tijuana emitieron una alerta para pedir a sus ciudadanos que no viajen a Mexicali hoy ante una “potencial amenaza”, aunque no se especifica de qué tipo.
El gobierno estadunidense también suspendió las actividades de su personal en la capital de Baja California, así como cualquier traslado oficial hacia la ciudad.
Entre las recomendaciones destaca evitar edificios gubernamentales, buscar refugio en caso de algún incidente, mantenerse atento al entorno, seguir indicaciones de autoridades, avisar a familiares y amigos, y consultar medios locales.
LJ