• El voto de indecisos y desencantados definirá el control del Congreso de EU

  • Elecciones EU 2026

La erosión del apoyo hispano a Donald Trump, el desencanto de las madres de los suburbios y la incertidumbre entre los independientes convierten a estos bloques clave en el fiel de la balanza.

Diego Salcedo
Washington. /
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A horas de la jornada electoral que definirá la conformación del Capitolio, millones de votantes estadunidenses siguen suspendidos en la duda sobre a qué partido apoyar o incluso, si vale la pena acudir a las urnas.

Son los latinos desencantados y las madres de los suburbios que apoyaron a Donald Trump en 2024, los adultos mayores presionados por el costo de la vida, los estudiantes universitarios sin horizonte de empleo y los votantes independientes que desconfían de ambos partidos.

Sus decisiones —incluida la posibilidad de quedarse en casa— podrían determinar si los republicanos conservan el control del Congreso o si los demócratas conquistan una o ambas cámaras, por lo que pueden ser el factor sorpresa del desenlace.

La encuesta Harvard CAPS/Harris publicada el 28 de octubre encontró que solamente 59 por ciento de los votantes considera definitiva su decisión electoral mientras que 23 por ciento se inclina por determinados candidatos pero podría cambiar de opinión a último minuto, y otro 12 por ciento permanece indeciso.

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Otro sondeo, del Pew Research Center, reveló que 15 por ciento de los electores registrados todavía no sabe por quién votará para el Congreso mientras que otro cinco por ciento prefiere a candidatos ajenos a los dos grandes partidos.

“La ira es un gran factor de motivación en la política”, observó Kyle Kondik, editor gerente de Sabato's Crystal Ball, un prestigioso proyecto de pronósticos electorales no partidistas.

Kondik sostuvo que el partido de oposición frecuentemente se beneficia de una mayor motivación electoral, aunque advirtió que los errores de las encuestas todavía podrían modificar las expectativas, particularmente en estados de inclinación republicana.

Y es que, mientras que los indecisos todavía no han escogido candidato, los electores susceptibles de cambiar de opinión pueden inclinarse en las encuestas por un partido sin haber tomado una decisión definitiva. Ambos grupos representan el fiel de la balanza en elecciones locales que podrían resolverse por márgenes estrechos.

El voto latino en la encrucijada

Quizá ningún grupo refleja mejor la incertidumbre que rodea las elecciones legislativas que el electorado hispano.

En 2024, Trump conquistó 48 por ciento del voto latino frente a 51 por ciento obtenido por la vicepresidenta demócrata Kamala Harris, de acuerdo con el análisis de votantes probables de Pew. Eso representó un avance respecto al 36 por ciento que había conseguido el republicano en 2020 y alimentó las expectativas de que su partido había logrado un realineamiento político duradero entre los hispanos.

Pero dos años después, esa coalición parece menos sólida. Una encuesta de Pew muestra que los demócratas aventajan a los republicanos entre los latinos registrados para votar por la Cámara de Representantes con 51 por ciento frente a 24 por ciento. Otro 18 por ciento permanece indeciso, mientras que siete por ciento favorece a otros candidatos.

Entre los hispanos que votaron por Trump en 2024, 65 por ciento todavía tiene intención de apoyar a un candidato republicano al Congreso, pero 11 por ciento ahora favorece a un demócrata, 10 por ciento está indeciso y 14 por ciento prefiere a otro candidato.

La aprobación del republicano entre sus propios simpatizantes latinos de 2024 se ha desplomado del 93 por ciento, al comienzo de su segundo mandato, al 57 por ciento en la actualidad.

Una investigación de UnidosUS y BSP Research identifica un sector potencialmente decisivo, denominado movable middle —el segmento intermedio susceptible de cambiar de preferencia—, que abarca al 38 por ciento de los votantes hispanos: independientes, indecisos y personas que cruzaron las líneas partidistas en 2024.

Esos votantes tienen una presencia significativa en 12 de los 37 distritos competitivos de la Cámara de Representantes que examinó, especialmente donde las comunidades hispanas de clase trabajadora podrían cambiar el resultado.

Sus prioridades son predominantemente económicas: costo de vida, empleo, salarios, atención médica y vivienda.

Las consecuencias son clave en Texas, donde la demócrata Gina Hinojosa busca destronar a Greg Abbott y el demócrata James Talarico desafía al republicano Ken Paxton por un escaño en el Senado.

El arrepentimiento de las madres

Las madres de los suburbios representan otro bloque de votantes potencialmente decisivo, particularmente en Pensilvania, Michigan, Ohio y Carolina del Norte.

En las elecciones de 2024 para la Cámara de Representantes, las encuestas nacionales a pie de urna encontraron que las mujeres que vivían con hijos menores de 18 años favorecieron ligeramente a los republicanos sobre los demócratas por 50 por ciento frente a 48 por ciento.

Ahora, un nuevo estudio de Navigator Research identifica un considerable descontento entre las madres que apoyaron a Trump en 2024.

La investigación encontró que el 22 por ciento de las madres que votaron por Trump ahora se arrepiente de su decisión, frente al 13 por ciento de los padres que lo respaldaron.

En un grupo de discusión entre madres blancas suburbanas desencantadas con Trump, las participantes expresaron preocupación por el aumento de los precios, la guerra con Irán, las operaciones de control migratorio y lo que perciben como corrupción política.

Los independientes, la mayor oportunidad

Los votantes independientes podrían proporcionar el margen de victoria en algunas de las contiendas más reñidas por el Congreso.

En 2024, los electores que se identificaban como independientes, incluidos aquellos que se inclinaban hacia uno de los partidos, se dividieron por igual entre Trump y Harris, con 48 por ciento para cada uno, según Pew.

Pew encontró que los demócratas aventajan a los republicanos por 40 por ciento frente a 24 por ciento entre los electores registrados como independientes o afiliados a otros partidos, mientras que 27 por ciento permanece indeciso y otro 8 por ciento prefiere candidatos alternativos.

La encuesta Harvard CAPS/Harris de octubre identifica, por separado, que 19 por ciento de quienes se describen como independientes permanecen indecisos.

Para este grupo, la pregunta no es qué partido prefieren, sino si alguno de los dos es capaz de ofrecer soluciones prácticas.

Los adultos mayores: se reduce la ventaja republicana

Los estadunidenses de mayor edad, que participan en las elecciones legislativas en proporciones relativamente elevadas, podrían resultar especialmente influyentes en Maine, Iowa, Ohio y otros estados con contiendas competitivas por el Senado.

Trump ganó por un margen estrecho entre los votantes de 65 años o más en 2024, al obtener 51 por ciento frente al 4 por ciento de Harris, de acuerdo con el estudio de votantes verificados de Pew.

Sin embargo, la encuesta de Pew de octubre de 2026 muestra una ligera ventaja demócrata entre los electores registrados de ese grupo de edad: 44 por ciento frente a 41 por ciento, con diez por ciento de indecisos y cinco por ciento que favorece a otro candidato.

Los costos de la atención médica, Medicare, Seguro Social, medicamentos recetados y el aumento de las facturas de electricidad y otros servicios figuran entre las principales preocupaciones de los adultos mayores.

Estudiantes y jóvenes: entusiasmo frente a participación

Los jóvenes estadunidenses representan una paradoja para los demócratas: favorecen al partido por amplios márgenes, pero su participación electoral sigue siendo incierta.

En 2024, Harris ganó entre los votantes de 18 a 29 años por 58 por ciento frente a 39 por ciento que se inclinó por Trump, según Pew, una ventaja menor que la obtenida por Joe Biden cuatro años antes.

La Encuesta de la Juventud de Harvard, del 22 de octubre, muestra a los demócratas adelante por 63 por ciento frente a 26 por ciento entre los jóvenes que aseguran que, definitivamente, votarán en noviembre, mientras que 10 por ciento permanece indeciso.

Entre los estudiantes universitarios que afirman que definitivamente votarán, los demócratas aventajan a los republicanos por 64 por ciento frente a 25 por ciento. Sin embargo, el 27 por ciento de los jóvenes independientes no ha decidido su voto.

Un estudio de la Universidad de Tufts identifica las dificultades económicas, la débil identificación partidista y las dudas sobre si votar produce algún cambio, como los principales obstáculos para la participación.

Otros bloques electorales decisivos

La incertidumbre se extiende más allá de estos cinco grupos.

Pew encontró que 17 por ciento de los electores afroamericanos registrados y 23 por ciento de los asiáticos todavía no han decidido su voto para la Cámara de Representantes. Ambas comunidades favorecen a los demócratas, pero las proporciones relativamente elevadas de indecisos ofrecen oportunidades para la persuasión o la movilización electoral.

Entre los adultos de 30 a 49 años, 20 por ciento permanece indeciso, mientras que los votantes de 50 a 64 años continúan siendo un sector comparativamente más favorable a los republicanos, cuyos candidatos a la Cámara de Representantes aventajan a los demócratas por 45 por ciento frente a 39 por ciento.

Los votantes de clase trabajadora sin estudios universitarios también siguen siendo importantes, particularmente en las pequeñas comunidades industriales y las zonas rurales donde Trump consiguió un apoyo considerable en 2024.

¿Pueden los indecisos determinar el desenlace?

Las encuestas sugieren que sí, particularmente en aquellas contiendas donde la diferencia entre los candidatos es menor que la proporción de electores que todavía no han tomado una decisión.

En el Senado, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para superar la actual mayoría republicana. Su camino depende de varias elecciones competitivas, incluidas las de Maine, Michigan, Texas, Iowa, Kansas, Ohio y Alaska.

Los pronósticos nacionales favorecen a los demócratas para recuperar la Cámara Baja, pero los candidatos republicanos todavía podrían sobrevivir si conservan suficientes electores que respaldaron a Trump en 2024 y atraen a independientes incómodos con la alternativa demócrata.

El 63 por ciento de los simpatizantes de candidatos demócratas a la Cámara de Representantes se describe como extremadamente motivado para votar, frente al 46 por ciento de los simpatizantes republicanos, de acuerdo con el centro Pew.

En última instancia, las elecciones del 3 de noviembre podrían depender de tres grupos diferentes: los electores genuinamente indecisos, los antiguos simpatizantes de Trump que están reconsiderando su lealtad política y los ciudadanos que expresan una preferencia partidista pero quizá nunca acudan a las urnas.

La pregunta es si más allá de lo que dijeron en las encuestas, estos estadunidenses votarán contra el partido en el poder, abrazarán a sus adversarios o simplemente se quedarán en casa.

En los distritos y estados más competitivos, esa diferencia podría decidir el futuro del Congreso y los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump.

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