A menos de un año de que en México se implementará la primera parte de la jornada laboral de las 40 horas, el 72.7 por ciento de las empresas se encuentran en parálisis táctica, al no estar listas para implementar dicho cambio, de acuerdo con la firma Ey.
En conferencia, el abogado laboral y socio de la firma, Yeshua Gómez, explicó que el 38 por ciento de las empresas está en riesgo alto por baja preparación a dichos cambios.
Esto significa que casi cuatro de cada diez empresas en el país no está preparada.
¿Por qué las empresas no están preparadas?
Mientras que el 44 por ciento se encuentra en proceso de implementar medidas y sólo el 18 por ciento están listas.
Lo cuál explicó que se debe al miedo que tienen las empresas a los sobrecostos, ya que esta reforma no será una reducción menor, sino un cambio profundo, no solo estructural, también cultural.
"Gran parte de lo que frena la ejecución tiene que ver con el miedo al costo (...) el concepto de trabajo como lo conocemos está evolucionando, y las empresas que sí están haciendo algo y se están anticipando podrán avanzar", expresó.
De acuerdo con la firma, el 27.3 por ciento de las empresas ha decidido capitalizar la reforma como catalizador de eficiencia, esto significa que han logrado:
- No sólo cumplir con la regla, sino transformar la empresa.
- Negociar de forma preventiva.
- Implementar mecanismos de flexibilidad.
Esto ha logrado que tengan una mayor retención de talento, productividad y satisfacción laboral que se refleja a una atracción mayor.
De acuerdo con el informe, dicha preparación temprana se encuentra, principalmente, en Nuevo León y la Ciudad de México.
¿Qué retos tendrán las empresas?
De acuerdo con Ey, los retos más relevantes durante la implementación serán:
- El 56 por ciento de las empresas ve fricción interna y complejidad operativa.
- El 25 por ciento restricciones de recursos.
- El 6 por ciento en temas regulatorios y legales.
Esto ha generado que el 71 por ciento de las empresas reporten dependencia de horas extra. Sobre el tema, Alejandro Caro recordó que aún se espera que se establezcan reglas sobre este tiempo extra, al igual de cómo será medido el tiempo efectivo, así como la posible implementación de bancos de horas.
KL