La actividad económica de México registró en febrero un ligero crecimiento mensual, además de una contracción de 0.3 por ciento a tasa anual, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reveló que en el segundo mes del año se registró un crecimiento mensual de 0.11 por ciento.
En tanto, la caída anual está por debajo del crecimiento de 0.51 por ciento estimado por el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE).
La baja anual, de acuerdo con el Inegi, se debió a que en el segundo mes de 2026, las actividades dedicadas a transformar materias primas en productos elaborados o semielaborados, incluyendo la industria manufacturera y la construcción, experimentaron un descenso de 1.3 por ciento.
Sin embargo, las especializadas en servicios y turismo tuvieron un avance de 0.1 por ciento. En tanto, las dedicadas a la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca que presentaron aumento de 2.3 por ciento, a tasa anual.
El Indicador Global de la Actividad Económica permite conocer y dar seguimiento a la evolución del sector real de la economía en el corto plazo.
Banorte anticipa desaceleración y repunte en 2026
De acuerdo con Alejandro Padilla, economista en jefe de Banorte, la economía mexicana registraría un crecimiento anual de 1.1 por ciento durante el primer trimestre de 2026, mientras que al cierre del año el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzaría una expansión de 1.8 por ciento a tasa anual.
“Probablemente vamos a ver una desaceleración de la calidad económica en el primer trimestre del año. Después crecimientos un poco más acotados en el tercer y cuarto trimestre”, comentó durante la conferencia de prensa del banco, correspondiente al primer trimestre del año.
Agregó que para el segundo trimestre del año, la actividad económica podría mostrar un repunte, con lo que el PIB crecerá a una tasa anual de 2.6 por ciento en el periodo de abril a junio de 2026.
No obstante, advirtió que el inicio del año estaría marcado por una desaceleración, seguida de crecimientos más moderados en el tercer y cuarto trimestre.
Padilla explicó que, a diferencia de 2025, cuando las exportaciones fueron el principal motor de crecimiento, este año se observará un mayor equilibrio, con una contribución más relevante tanto del consumo como de la inversión en la dinámica económica.
Crecimiento mensual moderado
En la comparación mensual, los datos fueron positivos con un ligero crecimiento de 0.1 por ciento en la actividad económica del país.
Detalló que por grupos de actividad económica, las actividades dedicadas a transformar materias primas en productos elaborados o semielaborados, incluyendo la industria manufacturera y la construcción, presentaron un aumento de 0.4 por ciento, respecto al mes previo.
Mientras que en los sectores de comercio y servicios se registró un descenso de 0.1 por ciento. Así como en las especializadas a la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca que cayeron 0.3 por ciento.
Cabe recordar que durante el segundo mes de 2026 se registraron diversos acontecimientos relevantes. Por un lado, se observó una debilidad del dólar, el cual cerró febrero con un retroceso de 0.06 por ciento de acuerdo con el índice ponderado, acumulando así cuatro meses consecutivos a la baja y una depreciación total de 2.72 por ciento en ese periodo.
Por otro lado, se registró un debilitamiento de la postura comercial proteccionista de Donald Trump.
El 20 de febrero, la Suprema Corte de Estados Unidos, con una votación de 6 a favor y 3 en contra, declaró inconstitucionales los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés).
Entre las medidas eliminadas se encuentran los aranceles relacionados con el fentanilo, que contemplaban tasas de 10 por ciento para China, 25 por ciento para México y 35 por ciento para Canadá, con excepción de fertilizantes y energía, que mantenían una tasa de 10 por ciento.
Asimismo, se eliminaron los llamados aranceles del “día de la liberación”, también conocidos como recíprocos, cuyas tasas variaban entre países e incluían ajustes derivados de acuerdos comerciales, como en el caso de China, que contaba con un arancel recíproco de 10 por ciento.
MRA