La adquisición del 49 por ciento de Grupo Águilas —que incluye al Club América, el Estadio Banorte y terrenos aledaños— por parte del fondo global General Atlantic no es únicamente una inversión en uno de los equipos más emblemáticos del futbol mexicano.
Detrás de la operación está una tesis más amplia: capturar el valor no explotado de la Liga MX, una de las competencias con mayor audiencia en el mundo, pero con niveles de monetización significativamente rezagados frente a otras ligas.
Luis Cervantes, director general y jefe de la oficina en México de General Atlantic, el futbol mexicano representa una oportunidad clara para inversionistas institucionales que buscan activos con alto potencial de crecimiento y resiliencia.
El punto de partida de la estrategia es una paradoja: la Liga MX tiene una base de aficionados enorme, tanto en México como en Estados Unidos, pero no se logra traducir en ingresos comparables con otras ligas internacionales como la NFL o la Premier League.
“La Liga MX es una de las más vistas del mundo, tiene la segunda audiencia doméstica más grande y es la liga más vista en Estados Unidos, por encima de la Premier League y la MLS. Sin embargo, cuando comparas la monetización frente a esa base de consumidores, es apenas una séptima parte de otras ligas”, explicó en su participación en la Cumbre de Capital Privado Amexcap 2026.
Este desfase entre audiencia y generación de ingresos es, precisamente, el “valor oculto” que General Atlantic busca destrabar.
A diferencia de mercados más maduros, donde los ingresos por derechos de transmisión, patrocinios y comercialización ya están altamente optimizados, en México aún existe amplio margen para crecer.
Con las águilas se puede volar
Dentro de ese contexto, Cervantes reveló que el Club América destaca como el activo más atractivo para ejecutar esta estrategia. Este equipo, fundado en 1916, no solo es el más ganador del país, sino también el que concentra la mayor base de aficionados.
Estimaciones del fondo dicen que actualmente suma más de 30 millones de seguidores en México y alrededor de 15 millones en Estados Unidos, una característica clave que lo convierte en una marca con alcance binacional.
“El América es el club con más campeonatos, el que más fans tiene en México y con una oportunidad de monetización global muy relevante”, señaló Cervantes.
Para el fondo, esta base de aficionados no es solo un indicador de popularidad, sino un activo estratégico. En términos de negocio, representa una comunidad altamente comprometida, con altos niveles de lealtad y recurrencia, características que cualquier marca de consumo busca, pero que pocas logran consolidar a esta escala.
Pero más allá del atractivo tradicional del futbol, General Atlantic identifica dos tendencias estructurales que están redefiniendo el negocio deportivo y que sustentan su inversión en Grupo Águilas como la mejor opción para destrabarlo: el cambio en los medios de distribución y la capacidad de conocer al consumidor.
Entretenimiento en vivo
En el frente de medios, el valor se está desplazando de la distribución hacia el contenido, particularmente el contenido en vivo.
En un entorno donde las audiencias están fragmentadas entre múltiples plataformas, los eventos deportivos en tiempo real se convirtieron en uno de los pocos productos capaces de atraer grandes volúmenes de espectadores simultáneamente.
“Estamos pasando de un mundo donde el valor estaba en la distribución a uno donde el valor está en el contenido. Y el contenido en vivo es el más valioso, porque es de las pocas ocasiones en las que los anunciantes pueden llegar en tiempo real a sus clientes”, explicó Cervantes.
Este cambio también está transformando los modelos de negocio de las ligas. Los grandes acuerdos de exclusividad son cada vez más difíciles de sostener, lo que abre la puerta a esquemas de distribución fragmentada en múltiples plataformas, donde el control del contenido adquiere mayor relevancia.
Cabe destacar que, a pesar de su participación accionaria, General Atlantic no intervendrá en la operación deportiva del Club América. Esa responsabilidad seguirá en manos de la familia Azcárraga, que gestiona históricamente al equipo.
“El tema deportivo lo hacen mejor que nadie los otros socios”, afirmó Cervantes.
El rol del fondo se centrará en fortalecer la estrategia comercial, impulsar la internacionalización del club y maximizar las oportunidades de monetización, particularmente en mercados clave como Estados Unidos.
Los aficionados, otro activo de alto valor
El segundo pilar que detona el gran valor del Club América es la explotación de datos de sus aficionados.
Históricamente, los equipos deportivos tenían un conocimiento limitado de su base de aficionados, lo que restringía su capacidad de monetización.
Hoy, ese paradigma está cambiando. Cada interacción —desde la compra de boletos hasta la adquisición de mercancía o suscripciones digitales— genera información valiosa sobre el consumidor.
“Cada vez que vendes una camisa, un ticket o una suscripción, estás construyendo una base de datos que tiene un impacto directo en la capacidad de monetizar a los patrocinadores”, señaló Cervantes.
Este cambio permite pasar de un modelo basado en audiencias masivas a uno de monetización segmentada, donde los anunciantes pueden acceder a perfiles específicos de consumidores, incrementando el valor de cada usuario.
El ejecutivo ejemplificó este potencial con casos en la liga de futbol americano NFL, donde la expansión de bases de datos de aficionados multiplicó el valor de los acuerdos comerciales.
“Hace cinco años, muchos equipos no sabían quién era su cliente. Sabían cuánta gente iba al estadio, pero no conocían su nombre, su comportamiento o su recurrencia. Eso está cambiando, y cambia completamente el valor del negocio.
“Si tú conoces a tu cliente como empresa de consumo, el valor que le puedes dar al anunciante se eleva”, expuso.
Otro de los factores que hacen atractivo al sector deportivo, según General Atlantic, es su estructura de mercado. A diferencia de otras industrias de consumo, los equipos deportivos operan con barreras de entrada elevadas y una oferta limitada.
“Si quieres competir en la NFL, tienes que comprar un equipo o pagar una franquicia que cuesta miles de millones de dólares. La oferta es limitada”, explicó Cervantes.
A ello se suma una demanda altamente resiliente. El consumo deportivo, a diferencia de otros bienes o servicios, tiende a mantenerse estable incluso en contextos económicos adversos.
“La demanda por deporte no depende del ciclo económico. Eso es algo que muchas empresas de consumo no pueden decir”, apuntó.
Confían en Banamex
Sobre la inversión que realizó General Atlantic en Banamex, Luis Cervantes dijo que es por la confianza en el potencial de transformación del banco, mismo que ahora preside Fernando Chico Pardo.
Señaló que, mediante mejoras operativas y con un riesgo de ejecución relativamente bajo, la institución puede cerrar la brecha frente al sistema, recuperar niveles de rentabilidad y posicionarse como una de las historias más relevantes del sector financiero en México.
Cervantes destacó que el país ofrece una de las mayores oportunidades globales en servicios financieros, al combinar baja bancarización con alta rentabilidad. Actualmente, solo cerca de la mitad de la población tiene acceso a servicios bancarios y la penetración del crédito ronda 10 por ciento, lo que abre espacio tanto para bancos tradicionales como para jugadores digitales.
AF