Casi tres décadas después de iniciar operaciones en México, AutoZone alcanzó las mil tiendas con una nueva sucursal en Querétaro. Detrás de una red de ese tamaño hay una tarea que el cliente no ve: mantener disponibles las refacciones que abastecen tanto al mostrador como al taller.
Para sostener esa operación, la compañía reforzó su infraestructura: inauguró en agosto un Centro de Distribución en Juárez, Nuevo León, y comenzó la construcción de un complejo logístico en León, Guanajuato. Ambos proyectos buscan ampliar la capacidad de abasto conforme crece la red de tiendas.
Juárez y León: la logística detrás de mil tiendas
Junto a Tepeji del Río, Hidalgo, como parte de su infraestructura actual, la ampliación de la red logística busca distribuir un mayor volumen de inventario hacia establecimientos, clientes y talleres en distintas regiones del país.
Memo Demis, presidente de AutoZone México, explicó el alcance de estos proyectos: “Este crecimiento viene acompañado de inversiones estratégicas en infraestructura logística que fortalecerán nuestra capacidad de abastecimiento, mejorarán la disponibilidad de producto y nos permitirán seguir brindando el Servicio al Cliente WoW que distingue a AutoZone en cada comunidad donde tenemos presencia”.
De acuerdo con datos de AutoZone, su catálogo supera las 120 mil refacciones y productos de calidad, con cobertura para 98 por ciento del parque vehicular mexicano.
Tener una oferta de ese tamaño es solo una parte del proceso. Antes de que una refacción llegue a una tienda, el inventario debe distribuirse entre los distintos puntos donde existe demanda. Ahí adquieren relevancia los centros de distribución, encargados de llevar el inventario hacia los establecimientos de la cadena en México.
La oferta se complementa con garantías válidas en el país y asesoría en tienda, servicios con los que la empresa acompaña la venta de refacciones.
Del automovilista al taller
La demanda no proviene de un solo tipo de cliente. Las tiendas atienden a personas que buscan productos para reparar o dar mantenimiento a sus vehículos, mientras otra parte corresponde al mercado profesional.
Para este segmento, AutoZone cuenta con un programa dirigido a talleres y otros clientes especializados que incluye opciones de crédito y entrega de refacciones. De acuerdo con la empresa, está disponible en sus establecimientos de México.
El establecimiento de Querétaro se convirtió así en un punto de referencia dentro de la trayectoria de la compañía en México. Para Demis, la cifra representa “un momento histórico” y refleja “la confianza que nuestros clientes han depositado en nosotros durante casi tres décadas”.
El hito se dio en una etapa en la que la empresa también puso en marcha el Centro de Distribución de Juárez e inició la construcción del complejo de León.
El equipo detrás del crecimiento
La expansión en México también ha requerido ampliar el equipo que sostiene las actividades de la empresa. Demis atribuyó parte de este crecimiento al trabajo de sus colaboradores: “Este logro también es resultado de la pasión, el compromiso y la dedicación de más de 17 mil AutoZoners, cuyo esfuerzo diario ha sido fundamental para construir una operación cada vez más sólida y preparada para el futuro”.
El dato muestra otra dimensión de la operación: además de establecimientos y centros de distribución, una red de esta escala requiere del equipo que sostiene sus actividades.
La tienda es la parte que el cliente ve. Detrás se encuentra otra red que conecta inventario, centros de distribución y puntos de venta para que las refacciones estén disponibles donde existe demanda.
Con Tepeji en operación, el nuevo centro de Juárez y el complejo de León en desarrollo, AutoZone amplía ese segundo mapa mientras continúa creciendo el primero.
GCM