La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) expresó su preocupación por la situación laboral en la planta local de Volkswagen, luego que la armadora anunció el cierre de un turno en la producción de los modelos Jetta y Tiguan, que implica la baja de personal técnico.
El sindicato patronal destacó que en medio de un entorno global desafiante, en especial, para la industria automotriz, existe un proyecto de vida de los trabajadores y sus familias.
Aunque el organismo empresarial reconoció los avances en el diálogo entre la armadora alemana y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw), consideró que la eventual salida de trabajadores podría generar afectaciones en el ecosistema productivo del estado.
“Nos preocupa profundamente la posible salida de trabajadores de la planta VW, ante el reciente anuncio de la supresión indefinida de un turno de la producción de dos de sus modelos porque detrás de cada empleo hay una familia y un proyecto de vida que impacta en la economía de nuestro estado y del país en la afectación que pudiera darse a toda la cadena productiva que depende de la planta armadora”, indicó en un comunicado.
Desde esa perspectiva, el organismo empresarial llamó a construir un plan de competitividad regional que responda a los cambios de la economía mundial y tenga como prioridad el desarrollo de las personas.
“En Coparmex Puebla manifestamos nuestra total empatía a las partes involucradas, así como nuestra solidaridad a las familias de los afectados si se llegare a dar la terminación de la relación laboral, sumándonos en todo momento a cualquier mesas de trabajo para construir juntos condiciones que permitan la mejor solución”.
El organismo recordó que desde enero de 2026 había advertido sobre las implicaciones del nuevo orden económico global trazado en el Foro Económico Mundial de Davos, el cual exige diseñar un proyecto económico y social de largo plazo.
Bajo este enfoque, la Coparmex Puebla sostuvo que los cambios en el sector automotriz no deben analizarse de manera aislada, sino con una visión más amplia hacia industrias estratégicas como la aeroespacial, tecnológica, logística y de seguridad energética.
“El reto no es menor, a través del diálogo social debemos transitar de una política económica enfocada a fortalecer la región para ser competitivos, pero impulsando en todo momento el desarrollo de las personas y el bien común donde nada se quede atrás y todos tengamos las mismas oportunidades”, destacó el organismo.
AAC