La llegada de nuevos jugadores digitales al sistema bancario mexicano no eliminará las ventajas competitivas de la banca tradicional, reveló la calificadora Moody’s en un estudio.
Destacó que la prudencia en la colocación de crédito y el acceso a fondeo barato —principalmente a través de depósitos minoristas estables— seguirá diferenciando a los bancos con mayor participación del mercado frente a fintech y neobancos.
“Consideramos que el sistema bancario, en general, mostrará resiliencia ante este entorno de menores tasas, apoyado por la composición de la cartera que mantiene un peso relevante en el crédito al consumo”, indicó Moody’s.
En su análisis expuso que varias fintech obtuvieron licencia bancaria en México, lo que les permite competir con productos similares a los de la banca tradicional.
Sin embargo, la diferenciación estará en la experiencia digital; “todos los participantes tendrán aún que invertir cada año fuertemente en mejorar e innovar sus plataformas digitales”, advirtió la calificadora.
Expuso que la mayor parte del G8 de los bancos complementará el servicio con un enfoque omnicanal; aunque esto puede ser una ventaja importante para mantener buena parte de sus clientes acostumbrados a la presencialidad, la situación también representa un costo operativo mayor.
Moody’s añadió que los grandes bancos ya realizaron inversiones significativas en digitalización, lo que contribuye a la reducción gradual de sucursales físicas.
“La entrada de nuevos participantes ha acelerado este proceso de transformación en el sector. En este contexto, esperamos que los grandes bancos continúen destinando recursos a fortalecer sus capacidades digitales”, indicó.
Prevé que en 2026 continuará la competencia por captar depósitos del público, aunque cada vez menos basada en tasas altas y más en calidad de servicio.