El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) aseguró que América del Norte puede ser la región más resiliente, incluyente y competitiva en la esfera económica global, pero para ello se necesita que los gobiernos garanticen el pleno cumplimiento del T-MEC, el Estado de Derecho, la certeza jurídica, así como seguridad energética.
“La Cumbre de Líderes es el foro ideal para consolidar una colaboración efectiva entre los tres gobiernos y los sectores privados para fortalecer la competitividad regional y capitalizar nuestras ventajas comparativas. Los números están de nuestro lado, comerciamos 3 millones de dólares por minuto, somos casi un tercio de la economía global y somos un mercado de más de 500 millones de personas”, señaló el presidente del CCE, Francisco Cervantes.
- Te recomendamos IP de EU pide fortalecer comercio en América del Norte Negocios
En conferencia de prensa, en el marco de la Cumbre de Líderes de América del Norte, aseveró que ante una complicada coyuntura, hoy los países no pueden competir solos, deben hacerlo como región y si bien hay muchos desafíos económicos, con todo reto viene una oportunidad y hoy Norteamérica está en una de las mejores coyunturas de la historia para convertirse en la mayor y más competitiva plataforma de cadenas de suministro en el mundo.
“Para aprovechar esta oportunidad es clave el trabajo entre el empresariado y gobiernos. Como sector privado, estamos trabajando arduamente mediante diversos mecanismos de cooperación trilateral y bilateral entre nuestras tres comunidades empresariales. Emitimos recomendaciones de políticas públicas y de proyectos puntuales a nuestros gobiernos para eficientar y potenciar nuestras cadenas clave, como la agroalimentaria, la automotriz, la electrónica, equipo médico, energética, entre otras”, indicó Cervantes.
Precisó que el empresariado mexicano quiere desarrollar a la región de América del Norte como polo de inversión para garantizar el bienestar de las sociedades, promover el crecimiento económico responsable e inclusivo, y ser una fuente confiable de proveeduría para el resto del mundo.
“Un factor clave es el desarrollo de capital humano, y la flexibilidad de los flujos laborales en la región para satisfacer los grandes retos de la demanda laboral. En América del Norte tenemos experiencia probada en algunas cadenas, en las que se abren nuevos horizontes. por ejemplo, tenemos la mayor integración de la industria automotriz en el mundo, y con la tendencia de reconversión podemos consolidarnos como líderes en la producción de vehículos eléctricos”, apuntó.
El líder empresarial agregó que en un mundo tan vulnerable, también se abre una gran oportunidad de fortalecer la seguridad alimentaria de la región, que es tema de seguridad nacional, pues con políticas públicas armonizadas, basadas en evidencia científica, se pueden explotar las complementariedades y juntos ser un mayor proveedor mundial de alimentos.
En este sentido, advirtió que la cooperación y armonización regulatoria en materia industrial y agrícola es clave para fortalecer la atracción de inversiones relacionadas con la relocalización de cadenas, por lo que instó a fortalecer la relación con Canadá, aliado y amigo de México, a través de mecanismos institucionales público-privados que atiendan las prioridades de la agenda bilateral para potencializar las oportunidades del panorama económico coyuntural, en favor de las sociedades.
AMP