La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que comenzó los trabajos de hincado de postes estructurales para la Secuencia III de la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, ubicada en Puerto Peñasco, Sonora.
Esto permitirá la posterior instalación de aproximadamente 563 mil paneles fotovoltaicos en el proyecto.
Actualmente, las dos primeras secuencias de la Central se encuentran en operación comercial, aportando en conjunto 420 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Por su parte, la Secuencia III registrará una capacidad de 300 megavatios, al mismo tiempo que presenta un avance físico superior al 27 por ciento, manteniendo como meta su entrada en funcionamiento para el cierre de 2027.
Complejo de la CFE alcanzará una capacidad de mil megavatios
En un comunicado, la empresa pública del Estado explicó que, al concluir la totalidad del proyecto, el complejo alcanzará una capacidad instalada de mil megavatios pico.
El proceso de hincado dio inicio el 10 de septiembre de 2026, en el área del Centro de Transformación 2 (CT-2).
Las obras consisten en enterrar a presión o percusión postes de acero a poco más de dos metros de profundidad mediante el uso de cuatro máquinas especializadas.
En total, se contempla la colocación de 84 mil 182 postes a lo largo del terreno.
Respecto a este proceso, la CFE destacó que "el inicio del hincado confirma el avance sostenido de la Central Fotovoltaica Puerto Peñasco Secuencia III y refrenda el compromiso para seguir desarrollando infraestructura estratégica".
Proyecto de la CFE destaca por menor impacto ambiental
Por su parte, la compañía eléctrica explicó que estas acciones buscan "fortalecer la confiabilidad del SEN, ampliar la capacidad de generación con fuentes renovables y aprovechar de manera sustentable los recursos energéticos de México, bajo los principios de transición, soberanía y justicia energética para el bienestar social".
De acuerdo con la información del proyecto, este procedimiento de cimentación destaca por su menor impacto ambiental respecto a métodos tradicionales, ya que es "una solución menos invasiva, al no requerir grandes excavaciones, no alterar la composición química del suelo, ni generar escombros permanentes de concreto", lo que facilitará el eventual desmantelamiento de la planta al término de su vida útil.
CQ