Deezer, el servicio francés de streaming de música, planea empezar a cotizar en la Bolsa de París, ya que busca impulsar la mercadotecnia y emprender la pelea con su rival Spotify.
Los planes para una oferta pública inicial (OPI), que se espera antes de que termine el año, llegan en un momento en que los inversionistas empiezan a ver el negocio de streaming de música con un mayor interés.
Spotify, la compañía de streaming de música líder en el mundo, con 75 millones de usuarios y 20 millones de suscriptores de paga, a principios de este año recaudó más de 500 millones de dólares en una colocación privada.
Deezer no reveló cuánto espera levantar con su salida a bolsa, pero el mes pasado se especuló que la compañía francesa busca recaudar capital —ya sea mediante colocación privada o una OPI— en un acuerdo que puede valorar la compañía en mil millones de euros.
Hans-Holger Albrecht, presidente ejecutivo, dijo que Deezer espera que su ingreso anual supere 750 millones de euros para 2018, y que la compañía llegue a un punto de equilibrio en una base mensual.
El año pasado la compañía tuvo ingresos de 142 millones de euros, una cifra que se espera aumente 35 por ciento este año. “Realmente podemos ver que el streaming va en aumento”, dijo. “Este solo es el principio de la curva”.
Añadió que la decisión de realizar una OPI, en lugar de buscar financiamiento privado, “nos da mayor flexibilidad para el futuro y mayor acceso al mercado financiero”.
También dijo que la empresa eligió París, porque Francia es su mayor fuente de ingresos. “En mi experiencia, tiene sentido cotizar en el mercado donde tienes los mayores ingresos”, dijo.
En 2012, Deezer recaudó 100 millones de euros de Access Industries y de Idinvest Partners, de acuerdo con su página web. Otros accionistas incluyen al operador móvil francés Orange, y a la alemana ProSiebenSat.1 Media.
Sin embargo, la compañía, que afirma tener más de 6 millones de suscriptores de paga en todo el mundo, se queda atrás de Spotify. Tanto Deezer como Spotify ofrecen acceso ilimitado a decenas de millones de canciones por una tarifa mensual de 9.99 euros.
La compañía francesa también se enfrenta a la creciente competencia de los ricos grupos de tecnología, como Google y Apple, que comercializan agresivamente sus propios servicios de streaming para impulsar su posición de mercado.
Manejar un servicio de streaming de música es una propuesta costosa, ya que las empresas deben garantizar grandes pagos de regalías a los titulares de los derechos, como Universal, Warner y Sony. Mientras que Deezer no ha dado a conocer sus resultados financieros, Spotify el año pasado informó de una pérdida neta de 162 millones de euros sobre ingresos de mil millones de euros.
Deezer obtuvo una gran parte de sus usuarios a través de acuerdos con grupos de telecomunicaciones para incluir el servicio de música en los paquetes de internet móvil. Los analistas advierten que Deezer puede batallar para mantener estos usuarios si terminan los acuerdos de paquetes con los grupos de telecomunicaciones.
Para diferenciar la oferta de la de sus rivales, el año pasado Deezer compró Stitcher, un programa de radio y aplicación de podcast de Estados Unidos, para complementar su contenido de música con palabra hablada. La compañía también ofrece un servicio de nombre Deezer Elite, una oferta de mayor precio con sonido de la calidad de un CD, que se enfoca al nicho de mercado de los aficionados que buscan calidad en el sonido.