Estados Unidos dio por concluido el caso laboral contra la empresa mexicana Alimentos Grole, ubicada en Ciudad Obregón, Sonora.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) indicó que esto ocurrió luego de que reinstalara a nueve trabajadores despedidos ilegalmente, indemnizara a otros dos y corrigiera violaciones a la libertad sindical y negociación colectiva.
México y EU acuerdan plan para corregir irregularidades
A través de un comunicado, la autoridad estadunidense explicó que la resolución se alcanzó mediante el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), después de que ambos gobiernos acordaran un plan para corregir las irregularidades detectadas en la planta.
“Dicho plan ya se ha implementado y se han subsanado las preocupaciones sobre la negación de derechos planteadas en nuestra solicitud de revisión”, señaló la autoridad estadunidense.
Como resultado, la USTR ordenó al Departamento del Tesoro reanudar la liquidación aduanera de las importaciones pendientes procedentes de Alimentos Grole, procedimiento que había sido suspendido durante la revisión del caso.
Además, entre las medidas adoptadas, la empresa reincorporó a nueve trabajadores con el pago íntegro de salarios atrasados y prestaciones, mientras que otros dos recibieron una indemnización completa, de acuerdo con sus preferencias.
De igual forma, eliminó un comité laboral interno vinculado con la administración, señalado por interferir en la organización sindical y se comprometió a no promover nuevamente estructuras similares.
Asimismo, la empresa también estableció un protocolo para permitir el acceso del Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimentaria, Mantenimiento Industrial, Similares y Conexos del Estado de Sonora (Sities) a las instalaciones, con el propósito de garantizar el ejercicio de sus funciones sindicales.
Empresa deberá garantizar derechos laborales
Como parte del acuerdo, Alimentos Grole reestructuró sus áreas de recursos humanos y relaciones laborales, además de adoptar medidas disciplinarias contra el personal involucrado en prácticas que vulneraron los derechos de los trabajadores.
“Implementar y capacitar a todo el personal de la empresa sobre su declaración de neutralidad, destinada a garantizar un entorno en el que se ejerzan la libertad de asociación y los derechos de negociación colectiva sin interferencia del empleador, así como directrices relacionadas con la libertad de asociación y la negociación colectiva, incluyendo una política de tolerancia cero ante las infracciones”, detalló la autoridad estadunidense.
Finalmente, la compañía también deberá mantener mecanismos de denuncia anónimos y confidenciales para que los trabajadores reporten posibles irregularidades, además de garantizar el acceso a información sobre sus derechos, el contrato colectivo y los procedimientos de queja.
Por último, el gobierno de México asumió la supervisión de las instalaciones para verificar el cumplimiento de las medidas correctivas y de la legislación laboral nacional.
CQ