La fortuna que comenzó con cerveza mexicana hace más de un siglo llegó ahora a la NFL, pues la familia Aramburuzabala se convirtió en copropietaria de los Seattle Seahawks como parte del grupo de inversionistas encabezado por el empresario tecnológico Vinod Khosla.
La venta de la franquicia se cerró oficialmente el 3 de septiembre por 9 mil 612 millones de dólares, la mayor operación realizada hasta ahora por un equipo de la NFL.
Los Seahawks identificaron oficialmente a “Aramburuzabala Family” entre los 12 copropietarios que acompañan a los Khosla, aunque no revelaron el porcentaje adquirido ni el monto desembolsado por la familia mexicana.
Detrás del apellido se encuentra la empresaria mexicana María Asunción Aramburuzabala Larregui, nieta de Félix Aramburuzabala, uno de los fundadores de Grupo Modelo, fabricante de la cerveza Corona.
Tras la muerte de su padre, Pablo Aramburuzabala, en 1995, María Asunción y su hermana Lucrecia heredaron la participación familiar en la cervecera.
La venta de Grupo Modelo a AB InBev, completada en 2013 como parte de una transacción de alrededor de 20 mil millones de dólares, transformó el patrimonio familiar y aceleró su diversificación hacia otros negocios.
Actualmente, Forbes estima la fortuna de María Asunción Aramburuzabala y su familia en alrededor de 9 mil 300 millones de dólares.
El brazo con el que la familia administra y multiplica ese patrimonio es Tresalia Capital, el family office creado por María Asunción junto con su madre, Lucrecia Larregui, y su hermana Lucrecia Aramburuzabala. El nombre Tresalia proviene precisamente de “Tres Aliadas”. Desde ahí, la familia ha colocado capital en tecnología, bienes raíces, consumo, capital privado y empresas emergentes.
Pero el patrimonio ya atraviesa un relevo generacional. Pablo y Santiago Zapata Aramburuzabala, hijos de María Asunción, participan en los negocios familiares. Pablo se ha involucrado en la dirección y las inversiones de capital privado de Tresalia, mientras Santiago ha desarrollado experiencia en inversiones y bienes raíces.
Ambos forman parte del plan de sucesión construido por la empresaria para trasladar gradualmente la administración del patrimonio a la siguiente generación.
La inversión en Seattle abre ahora otro frente para esa diversificación: el deporte profesional estadunidense, pues los Aramburuzabala comparten la estructura de copropiedad con inversionistas como Mark Stevens, Penny Pritzker, Gonzalo Hevia Baillères y fondos como Sixth Street y Carlyle-Dynasty Equity.
PSAJ