A mediados de julio, los acreedores a los que Aston Martin debía más de mil 800 millones de dólares (mdd) observaban con preocupación cómo el precio de sus bonos caía de manera constante, a medida que se deterioraban las finanzas de la compañía.
Sin embargo, tenían un motivo para mantener cierta calma: su deuda estaba garantizada por algunos de los activos más valiosos del grupo automotriz.
Eso cambió el 22 de julio. La automotriz favorita de James Bond cerró un inesperado acuerdo con HPS, una firma de crédito privado propiedad de BlackRock, para obtener hasta 750 mdd a cambio de comprometer sus activos más valiosos como garantía del nuevo financiamiento.
Con la operación, esos activos quedaron fuera del alcance de los acreedores existentes.
Ahora, Aston Martin y un grupo que reúne a algunos de los fondos de cobertura especializados en crédito más agresivos de Europa se encaminan hacia una batalla legal de alto riesgo.
La semana pasada, integrantes de un grupo de acreedores con créditos pendientes por mil 800 mdd presentaron formalmente una solicitud de exhibición de pruebas contra HPS y otras partes, con el objetivo de obtener documentos y testimonios que podrían utilizarse en “un próximo procedimiento extranjero en Inglaterra”.
El acuerdo con HPS aceleró la caída de los bonos de Aston Martin y provocó un nuevo deterioro de sus calificaciones crediticias, que se adentraron aún más en territorio de bonos basura.
La operación, descrita por uno de los acreedores como una “agresiva descapitalización de activos”, ha enfrentado a la automotriz, ya presionada por sus dificultades financieras, con sus tenedores de bonos.
Los acreedores —entre ellos los fondos de cobertura con sede en Londres Arini Capital Management y Tresidor Investment Management— calificaron la transacción con HPS como un “ejercicio de administración de pasivos que destruye valor”.
Esta semana, ambos fondos presentaron formalmente en Nueva York una solicitud de exhibición de pruebas como preparación para la batalla legal. Buscan obtener información de HPS, del gigante estadunidense de desarrollo de marcas Authentic Brands, así como de Moelis y Lazard, asesores de la firma de crédito privado.
“Ni siquiera los inversionistas de capital privado más agresivos de EU hacen estas cosas”, afirmó un tenedor de bonos de Aston Martin.
Crecen las tensiones
Antes de que Aston Martin alcanzara un acuerdo con HPS, sus acreedores existentes también habían puesto sobre la mesa una oferta de nuevo financiamiento.
Sin embargo, la decisión de la automotriz de optar por HPS frustró a los tenedores de bonos, que quedaron al margen de la operación, y despertó inquietud entre algunos empleados sobre las perspectivas de largo plazo del grupo, de acuerdo con personas familiarizadas con la situación.
el dato...2 mil mdd supera la deuda acumulada
De Aston Martin, frente a una capitalización de mercado de apenas 470 mdd.
La decisión resulta especialmente significativa por la composición del grupo de accionistas de Aston Martin.
La automotriz, que cotiza en la bolsa de Reino Unido, cuenta con el respaldo del multimillonario canadiense y presidente de la compañía, Lawrence Stroll; la china Geely, y el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.
Para Scott Sherwood, analista independiente del sector de automóviles de lujo, el hecho de que la empresa haya tenido que recurrir a HPS envía una señal preocupante.
“El hecho de que Aston Martin tuviera que recurrir a HPS para su financiamiento indica que ninguno de sus actuales accionistas mayoritarios está dispuesto a aportar más capital”, señaló.
“Aston Martin hizo, una vez más, lo justo para mantenerse a flote o, dicho de otro modo, ‘para morir otro día’”, añadió.
El CEO de Aston Martin, Adrian Hallmark, defendió la operación al asegurar que brinda a la compañía “una mayor resiliencia y flexibilidad para ejecutar nuestros planes de productos actuales y futuros”.
Mediante el acuerdo, Aston Martin obtuvo un préstamo inicial de 600 mdd de HPS y aseguró la posibilidad de disponer de otros 135 mdd en el futuro.
Authentic Brands, propietaria de un portafolio que incluye desde Brooks Brothers hasta los derechos de marca de David Beckham, también participó en el financiamiento.
La firma aportó 135 mdd de los 600 mdd iniciales, según personas familiarizadas con el asunto. HPS, a su vez, posee una participación minoritaria en Authentic Brands.
Pero la estructura de la operación abrió un nuevo frente con los acreedores de Aston Martin.
Aunque la automotriz dio a entender que el acuerdo reduciría las garantías que respaldaban a sus acreedores existentes, se ha negado reiteradamente a revelar a los tenedores de bonos qué activos quedaron fuera de su alcance.
Los registros de marcas de Reino Unido terminaron por ofrecer algunas respuestas.
Estos revelaron que varios de los derechos de marca y denominación más valiosos de Aston Martin fueron transferidos a Silverco, una entidad constituida en las Islas Caimán y creada como una nueva filial “sin restricciones”. Esos activos sirven ahora como garantía del préstamo otorgado por HPS.
En total, cerca de 200 marcas comerciales fueron comprometidas como parte del acuerdo, entre ellas las que contienen las palabras “Aston Martin” y el emblemático logotipo alado de la compañía.
La estructura contempla, además, una segunda etapa. Los 135 mdd restantes de la nueva línea de financiamiento proporcionada por la firma de crédito privado podrán utilizarse si Aston Martin transfiere a Authentic Brands una participación de 50.1 por ciento en los derechos de propiedad intelectual de la automotriz que no están relacionados con su negocio de vehículos.
Aston Martin corre por sobrevivir
Para quienes conocen la historia de Aston Martin, su más reciente carrera por conseguir financiamiento tiene un aire familiar. A lo largo de más de un siglo de existencia, el fabricante británico ha atravesado siete situaciones de quiebra.
Desde su salida a bolsa en Londres en 2018, cuando alcanzó una valoración superior a los 5 mil 400 mdd, la compañía ha recurrido una y otra vez a nuevas inyecciones de capital para sostener sus operaciones. En ese periodo, el precio de sus acciones se ha desplomado desde cerca de 27 dólares hasta apenas 45 centavos.
Actualmente, Aston Martin tiene una capitalización de mercado de alrededor de 470 mdd, mientras que su deuda acumulada supera los 2 mil mdd.
EL DATO...735 mdd podría obtener Aston Martin
Mediante el acuerdo de financiamiento con HPS, respaldado por algunos de sus activos más valiosos.
Lawrence Stroll entró en escena precisamente durante una de esas crisis. En 2020, el multimillonario canadiense encabezó una operación de financiamiento de emergencia que le permitió hacerse inicialmente con 16.7 por ciento de la automotriz, una participación que posteriormente aumentó hasta 33 por ciento.
Cuatro años después, Stroll convenció a Adrian Hallmark, antiguo CEO de Bentley, de asumir las riendas de Aston Martin. Sin embargo, ni siquiera el cambio de liderazgo consiguió estabilizar sus finanzas.
Golpeada por la debilidad de la demanda en China y los aranceles estadunidenses, Aston Martin acumuló pérdidas operativas durante seis trimestres consecutivos y consumió casi 270 mdd en efectivo durante los primeros seis meses de este año, pese al crecimiento de sus ingresos.
Ante un nuevo déficit de financiamiento, la compañía recurrió a HPS. La decisión despertó dudas entre sus acreedores, que también habían ofrecido aportar nuevos fondos y comenzaron a examinar con mayor detenimiento los vínculos entre Aston Martin y la firma estadunidense de crédito privado.
Y es que HPS no es un desconocido ni para la marca ni para Stroll.
El gigante estadunidense de préstamos directos, que administra alrededor de 200 mil mdd y fue adquirido por BlackRock el año pasado, ya había establecido una relación financiera con otra pieza clave del universo Aston Martin: su equipo de Fórmula 1.
La historia se remonta incluso a antes de que Stroll desembarcara en la automotriz. En 2018, aproximadamente dos años antes de adquirir su participación en Aston Martin, encabezó el rescate por casi 120 mdd del equipo de Fórmula 1 Force India, que se encontraba bajo administración judicial.
Bajo el consorcio liderado por Stroll, la escudería fue rebautizada como Racing Point y en 2020 consiguió terminar en el cuarto lugar del campeonato de constructores.
Pero para un empresario que había construido buena parte de su reputación alrededor de las marcas de lujo, el nombre Racing Point tenía un atractivo limitado.
Tras su entrada en el fabricante británico de superdeportivos, Stroll llevó también el nombre de Aston Martin a la Fórmula 1. En 2021, por primera vez desde 1960, la histórica marca regresó a la máxima categoría del automovilismo con sus característicos colores verde británico de competición.
Fue precisamente alrededor de esa escudería donde HPS volvió a aparecer.
En 2024, la firma alcanzó un acuerdo para adquirir alrededor de 19 por ciento del equipo de Fórmula 1 Aston Martin, una compañía de capital privado.
Aunque el consorcio de Stroll posee menos de la mitad de Aston Martin Racing (AMR), en la práctica el empresario canadiense mantiene el control de la compañía.
La operación se estructuró mediante un instrumento “híbrido”: además de la participación accionaria, HPS otorgó un préstamo de 400 mdd con una tasa de interés de 10 por ciento.
Con el paso del tiempo, la división de competición también se convirtió en una fuente de recursos para apuntalar el negocio automotriz, castigado por años de fuertes pérdidas.
Este año, Aston Martin recaudó 67 mdd mediante la venta a AMR de los derechos para utilizar su nombre en la Fórmula 1.
La operación, sin embargo, provocó críticas entre algunos accionistas, que cuestionaron si la valoración había sido demasiado baja, especialmente porque Stroll y otros inversionistas de AMR —entre ellos HPS— obtuvieron derechos perpetuos para utilizar el nombre Aston Martin en las carreras.
La automotriz defendió la operación argumentando que la liquidez adicional colocaría al grupo en una posición financiera más sólida y terminaría beneficiando a todas las partes interesadas.
EL DATO...200 marcas quedaron comprometidas como garantía
Del préstamo de HPS, incluido el nombre Aston Martin y su emblemático logotipo alado.
“El Consejo de Administración evaluó las opciones de financiamiento disponibles y eligió la que consideró más beneficiosa para los intereses de la empresa”, afirmó Aston Martin. BlackRock y HPS declinaron hacer comentarios.
Sin embargo, la disputa está lejos de terminar. Los inversionistas en deuda seguirán de cerca la batalla legal que se avecina y que podría poner bajo escrutinio no solo el financiamiento otorgado por HPS, sino también las operaciones realizadas por Stroll dentro del entramado de Aston Martin y las distintas medidas adoptadas para mantener a flote a una automotriz que continúa registrando pérdidas.
Para algunos inversionistas, la estrategia ha cruzado límites que hasta ahora parecían difíciles de imaginar.
“No imaginaba que Aston Martin fuera a llegar a tales extremos de agresividad... están llevando al límite lo que se considera un comportamiento aceptable”, señaló un inversionista especializado en deuda en dificultades que no posee bonos de la compañía.
Información adicional de Samuel Agini en Londres.
MGS