Eli Lilly anunció una inversión de 27 mil millones de dólares en instalaciones de fabricación en Estados Unidos mientras la industria farmacéutica se prepara para la amenaza de los aranceles y monta una ofensiva para ganarse a la nueva administración del presidente Donald Trump.
El grupo farmacéutico con sede en Indianápolis anunció planes para inyectar recursos a cuatro nuevas plantas de producción en EU, aumentando más del doble sus inversiones anunciadas desde 2020 a 50 mil millones de dólares.
La inversión, que anunció Eli Lilly en un evento celebrado cerca de la Casa Blanca, marca el último esfuerzo de la compañía para congraciarse con la administración Trump.
Los fabricantes de medicamentos tienen que lidiar con la amenaza de los aranceles y el nombramiento del escéptico de las vacunas Robert F. Kennedy Jr. como el principal funcionario de salud de EU.
El anuncio de Eli Lilly se produce después de inversiones similares que acaparan los titulares por parte de compañías estadunidenses que buscan congraciarse con Trump.
El lunes, Apple anunció un paquete de inversión de 500 mil millones de dólares durante los próximos cuatro años, de los cuales, la mayor parte se van a destinar a gastos cotidianos. El mes pasado, OpenAI también dio a conocer sus planes de desembolsar 100 mil millones, cifra que aumentará hasta 500 mil millones en su proyecto Stargate.
La construcción en las instalaciones de Eli Lilly comenzará este año y fabricarán medicamentos en cinco años, lo que creará 10 mil puestos de trabajo en el sector de construcción y otros 3 mil permanentes.
Dave Ricks, director ejecutivo de Eli Lilly, atribuyó el impulso de la compañía a la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos de su primera administración, y añadió que es “esencial que estas políticas se amplíen este año”.
“Creemos que nuestras inversiones en Estados Unidos y en la fuerza laboral de nuestra nación provocarán un importante efecto dominó”, añadió Ricks.
Gran parte de las inversiones recientes de Eli Lilly se enfocaron en satisfacer la creciente demanda de sus exitosos medicamentos para la diabetes y la pérdida de peso Mounjaro y Zepbound, parte de una nueva clase de fármacos conocidos como GLP-1.
Tres de los cuatro sitios ayudarán a desarrollar ingredientes farmacéuticos activos, mientras que el cuarto impulsará la capacidad de “llenado y acabado” para medicamentos inyectables.
Eli Lilly, el fabricante de medicamentos más grande del mundo por valor de mercado, todavía está en conversaciones con las autoridades estatales sobre dónde se ubicarán las plantas. Recientemente comenzó los trabajos de construcción de una fábrica en el Research Triangle Park de Carolina del Norte, así como en un nuevo distrito de innovación cerca de la sede del grupo en Indiana.
La semana pasada, Ricks, junto con el director ejecutivo de Merck, Robert Davis; el director de Pfizer, Albert Bourla, y Stephen Ubl, que dirige el grupo de cabildeo de la industria PhRMA, se reunió con Trump, de acuerdo con personas cercanas. El presidente dijo a los ejecutivos que le den prioridad a la deslocalización de la fabricación o enfrentarán aranceles.
Antes, Trump dijo que las importaciones farmacéuticas pueden tener aranceles del “alrededor de 25 por ciento”, junto con impuestos de importación.