Murió David Swensen, jefe de donaciones para Yale

El director del fondo reformó el modelo de inversión hacia acciones más volátiles de más rendimiento

El deceso se dio a los 67 años por cáncer. Truth Leem/Reuters

Robin Wigglesworth

David Swensen, director del fondo de donaciones de la Universidad de Yale que ayudó a remodelar la forma en que las instituciones administran su dinero, murió de cáncer a los 67 años.

Después de trabajar en Salomon Brothers y Lehman Brothers —donde trabajó en la primera permuta de tasas de interés entre el Banco Mundial e IBM—, Swensen regresó a su alma mater en 1985 para dirigir su oficina de inversiones.

En ese momento, las donaciones por lo general se administraban de manera conservadora y tenían mucho dinero en una cartera de bonos gubernamentales y corporativos sólidos, y a menudo se invertía poco en el extranjero. Las juntas de donaciones y las oficinas de inversión eran asuntos aburridos y redes de contactos de viejos. Swensen inició una revolución.

Aunque era nuevo en la industria de la inversión, Swensen reformó el modelo de inversión, aprovechando el enfoque a largo plazo de un fondo de donaciones para invertir de manera mucho más agresiva en acciones más volátiles, pero de mayor rendimiento. También se convirtió en un inversionista influyente en las nacientes industrias de capital privado, capital de riesgo y fondos de cobertura, en un momento en que dependían de personas ricas para recaudar dinero.

El enfoque de Swensen tuvo tanto éxito que revolucionó la forma en que los fondos de donaciones y muchos otros inversionistas institucionales asignaron su dinero, y el “modelo de Yale” se extendió.

“Los pintores realmente grandes son los que cambian la forma como pintan otras personas, como Picasso. David Swensen cambió la forma en que todos los que se toman en serio la inversión piensan sobre invertir”, dijo Charles Ellis, ex presidente del fondo de donaciones de Yale.
“Con su orientación, el fondo de donaciones de Yale produjo rendimientos que lo establecieron como una leyenda entre los inversionistas institucionales”, dijo Peter Salovey, presidente de Yale, en un comunicado. “Las ideas de David resonaron más allá de Yale cuando revolucionó el panorama de la inversión institucional. Su enfoque, que se conoce como el ‘modelo de Yale’, es ahora el estándar para muchas universidades y fondos de donaciones”.

Casi una cuarta parte de la dotación se invierte en capital de riesgo y, en combinación con capital privado, fondos de cobertura y bienes raíces, las denominadas inversiones alternativas representan casi las tres cuartas partes de sus activos. Los bonos y las acciones estadunidenses —que alguna vez fueron el pilar de los fondos de donaciones como los de Yale antes de la llegada de Swensen— representan menos de 10 por ciento.

Además de inspirar un cambio tectónico en cómo instituciones administran su dinero —su libro Pioneering Portfolio Management: An Unconventional Approach to Institutional Investment es uno de los pilares de la biblioteca de directores de inversiones de todas partes— Swensen se ganó la reputación de tener una gran capacidad para detectar y cultivar talento en el sector de inversiones.

Yale bajo Swensen se convirtió para los fondos de donaciones lo que la Tiger Management, de Julian Robertson, es para los fondos de cobertura: lugares que han desarrollado una gran cantidad de destacadas figuras en sus respectivas industrias.

“Un maestro nato, preparó a una generación de inversionistas institucionales que pasaron a liderar oficinas de inversión en otros colegios y universidades, ampliando aún más el alcance de la influencia de David”, dijo Salovey.

Además de dirigir el fondo de donaciones de Yale desde 1985, Swensen consolidó su posición como uno de los líderes de la industria de inversiones al asesorar o trabajar como fideicomisario en Brookings Institution, la Universidad de Cambridge, Chan Zuckerberg Initiative y la Bolsa de Valores de Nueva York.



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