La participación de Donald Trump en las elecciones sentenció la derrota del partido republicano

FT MERCADOS

La victoria demócrata reconstruye el rumbo de la política estadunidense.

Donald Trump, responsable de la derrota del partido republicano. REUTERS
Edward Luce
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

La noche del martes parece marcar el principio del fin para Donald Trump. Es probable que su reacción ante lo que equivale a un duro reproche personal por parte de Estados Unidos (EU) en estas elecciones intermedias sea volátil. 

Resulta difícil imaginar cómo podría recuperarse después de una ola demócrata tan potente, sobre todo después de haber instado a los votantes a actuar como si su propio nombre figurara en la papeleta. Haciendo caso omiso de las advertencias, Trump convirtió los comicios en un referéndum sobre su persona. Por tanto, él es responsable de la magnitud histórica de la derrota republicana.

Hubo muchos perdedores más la noche del martes. Elon Musk, quien invirtió más de 200 millones de dólares (mdd) en la contienda por el Senado en Texas, aprendió que ni siquiera las donaciones grandes pueden comprar afecto o resultados frente a un cambio de tendencia tan marcado en la opinión pública. 

Su candidato, Ken Paxton, perdió ante el aspirante demócrata James Talarico, quien ni siquiera había nacido la última vez que un demócrata ganó un escaño en el Senado por Texas. 

También fue una noche desastrosa para el Comité de Asuntos Públicos EU-Israel (AIPAC, por sus siglas en inglés), que gastó grandes sumas de dinero al tratar de derrotar a Abdul El-Sayed en Michigan. El-Sayed está a punto de convertirse en el primer senador musulmán en la historia de EU. Según las encuestas de salida, obtuvo la mayoría del voto judío anticipado en Michigan.

El 03 de noviembre ciudadanos de Estados Unidos se abrieron espacio para votar en las elecciones. REUTERS

Además, también fue una noche nefasta para Vivek Ramaswamy, el imitador de Trump, quien resultó derrotado en la carrera por la gubernatura de Ohio. Es posible que ahora se retire de la política, después de haber gastado una parte considerable de su fortuna personal en lo que, hace apenas unos meses, se consideraba una apuesta segura. 

Del mismo modo, Lindsey Graham, si pudiera, daría vueltas en su tumba al ver cómo Darline Graham, a quien él mismo había designado recientemente, perdía ante un demócrata el cargo que él ocupó durante tanto tiempo en Carolina del Sur; es la primera vez en casi 30 años que el Partido Demócrata gana una contienda senatorial en ese estado. 

Las elecciones de mitad de mandato de 2026 en EU dejarán otros muchos hitos, en unos comicios que, según los primeros datos, registraron una participación históricamente alta. Parece que, por fin, EU logró liberarse del hechizo de Trump.

En cada contienda, la fuerte intervención de Trump resultó contraproducente. En una entrevista telefónica que mantuvo conmigo una hora antes de que cerraran los primeros centros de votación, dijo sentirse revitalizado por el entusiasmo que había presenciado durante su reciente agenda de campaña. 

Ken Paxton es derrotado por James Talarico. REUTERS

Por lo general, los presidentes se esfuerzan por evitar que su nombre aparezca en los titulares durante las elecciones de mitad de mandato; de hecho, muchos se mantienen totalmente al margen de la campaña electoral. Trump recorrió el país con una energía propia de alguien mucho más joven, pero al parecer lo único que logró fue agravar el conflicto electoral de su partido.

Trump no solamente se colocó en el centro de cada ciclo informativo, sino que, además se empeñó en restar importancia a las principales preocupaciones del electorado. Insistió en que el problema de la asequibilidad era un “engaño de los tontócratas”.

Aunque la guerra en Irán, y sus efectos inflacionarios, fue un tema central, aseguró a los votantes que había cumplido todas sus promesas; entre ellas, la de evitar guerras en Medio Oriente. Algunos consideran que mostró claros indicios de deterioro cognitivo.

Tal vez su decisión más errática desde el punto de vista psicológico fue pronunciar su gran discurso de cierre de campaña frente al espejo de agua del Monumento a Lincoln, en Washington; una obsesión de Trump que pocos estadunidenses parecen compartir. 

En los anales de las campañas políticas en EU, es difícil que se haya intentado un alegato final más excéntrico. La mayor parte del discurso de una hora que pronunció la víspera de las elecciones giró en torno a dicho estanque.

“El estanque reflectante luce ahora mejor que nunca”, dijo Trump, después de asegurar que tanto Barack Obama como Joe Biden habían intentado, sin éxito, renovar este elemento acuático.

“Estamos reemplazando todo el césped y todas las zonas verdes. Porque, al igual que los seres humanos, el césped también tiene vida”. Según se cuenta, algunos miembros de su equipo en la Casa Blanca, que seguían el discurso por televisión, se llevaron las manos al rostro mientras él hablaba.

Abdul El-Sayed será el primer senador musulmán en toda la historia de Estados Unidos. REUTERS

Los demócratas controlarán ahora ambas cámaras del Congreso de EU, un resultado que incluso a Trump posiblemente le parezca “demasiado grande para ser manipulado”. Esto conlleva dos consecuencias inmediatas:

  • La primera es que la campaña republicana para buscar un sustituto como candidato para el 2028 comenzará de inmediato. De hecho, Ron DeSantis, prácticamente dio el banderazo de salida incluso antes de que cerraran los centros de votación. Sin mencionar a Trump, declaró que ningún funcionario público debería lucrar por el mero hecho de ocupar un cargo. Esto sugiere una reacción contra la corrupción, luego de unas elecciones en las que dicho tema encabezó muchas de las encuestas recientes.
  • La segunda consecuencia es que la imprevisibilidad de Trump probablemente se acentuará aún más durante su presidencia. Para sus detractores, la noche del martes fue como un rayo que cae de improviso. Pero, en lo que a dramatismo se refiere, es difícil superar a Trump. Independientemente de cómo reaccione, el resultado de 2026 cambiará el rumbo de Estados Unidos. 

La derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato de 2018 marcó el “fin del principio” de la era Trump. La alta participación que se registró esta semana, una década después de que Trump bajara por aquella famosa escalera eléctrica, marca, en cambio, el principio de su fin.

​FVL

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite