Hace unos meses los inversionistas se apresuraban a deshacerse de las acciones de software como servicio (SaaS). Ahora distinguen entre perdedores y ganadores, pero como demostró el aumento de 37 por ciento en las acciones de la compañía de análisis de datos Snowflake, el proceso de selección aún es bastante rudimentario.
Es cierto que, para algunas compañías de software, el llamado SaaSpocalipsis—alimentado por el temor a que la IA haga que las ofertas existentes se queden obsoletas— sigue causando estragos. De las 30 empresas del sector y servicios del S&P 500, 22 están por debajo de donde comenzaron 2026, según LSEG. Workday y ServiceNow, que ayudan a las empresas con recursos humanos y atención al cliente, registran una caída de un tercio este año.
Sin embargo, Snowflake ahora es un ganador reconocido por el mercado. Además de superar las estimaciones de los analistas en su primer trimestre, anunció que sus ventas aumentarán 31 por ciento este año, impulsadas por el uso de sus herramientas de análisis de datos con IA, un ritmo de crecimiento superior al previsto para 2025. La aceleración es una cualidad rara y valiosa para una compañía de software. En comparación, Salesforce espera que el crecimiento de sus ingresos registre una desaceleración este año, sin el impulso de una gran adquisición.
En pocas palabras, el repunte de las acciones de Snowflake demuestra lo que las empresas deben hacer para escapar de la crisis del SaaSpocalipsis, convencer a los inversionistas de que la IA ayudará, no perjudicará. El agente de codificación de la empresa, conocido como CoCo, permite a los usuarios formular preguntas con mayor facilidad sobre los datos que Snowflake almacena y clasifica. El resultado son más preguntas, y más detalladas. Dado que Snowflake cobra en función de la cantidad de datos procesados, esto aumenta los ingresos.
Pero, ¿en serio? ¿Un aumento de 37 por ciento en el precio de las acciones en un solo día? Si los mercados fueran eficientes, ese tipo de movimientos serían una afrenta. Resulta que Snowflake ni siquiera es la primera, ni la más grande, en experimentar una fluctuación de este tipo: las acciones de Oracle subieron casi tanto en un solo día en septiembre después de anunciar un aumento repentino en la demanda de sus productos de IA. Sin embargo, desde entonces, sus acciones registran una caída de casi 40 por ciento.
Las fluctuaciones de Snowflake demuestran que, si bien los inversionistas ya no consideran de forma generalizada que el software esté condenado al fracaso, su perspectiva sigue siendo binaria.
Las fluctuaciones de Snowflake demuestran que, si bien los inversionistas ya no consideran de forma generalizada que el software esté condenado al fracaso, su perspectiva sigue siendo binaria. Durante el SaaSpocalipsis, el temor era que, para algunas acciones, el valor terminal -la proporción de los flujos de efectivo futuros- pudiera llegar a cero, debido a la disrupción provocada por rivales como Anthropic y OpenAI, que resultaría fatal. Dado que el valor terminal suele representar la mayor parte del valor patrimonial de una empresa, pequeños cambios en la probabilidad de desaparición corporativa tienen un impacto enorme e instantáneo.
En realidad, el desempeño de las empresas no es tan simple. Los analistas de Bernstein advierten que, si bien Snowflake está creciendo de forma inteligente, la competencia de Databricks, SAP y proveedores de servicios en la nube como Microsoft y Google probablemente se intensificará.
Snowflake también tiene sus propios retos que superar, como su persistente incapacidad para salir de los números rojos. Según Visible Alpha, los analistas no esperan que registre ganancias positivas hasta 2031, lo que explica en parte por qué la compañía se encuentra entre las pocas empresas de su tamaño excluidas del índice S&P 500. El concepto de SaaSpocalipsis probablemente haya terminado, pero declarar que se trata de un verdadero renacimiento del SaaS puede ser prematuro.