En los mexicanos convive el optimismo sobre su economía con la prudencia del gasto, donde las decisiones sobre tomar contratar un crédito, una tarjeta de crédito o un crédito personal se analizan para cuidar la estabilidad financiera de las familias e incluso 49 por ciento afirma que redujo sus gastos en los últimos meses.
De acuerdo con la primera edición en México de la encuesta trimestral Consumer Pulse, correspondiente al tercer trimestre de 2026, y que elabora Buró de Crédito tras su incorporación a TransUnión, los consumidores mexicanos están mostrando un rostro financiero mucho más maduro y precavido.
"Siempre hay gente que está reduciendo gastos, siempre hay gente que está preocupado y que muestra esa cautela... Creo que eso es algo que llegó para quedarse, estamos en ese mundo donde somos optimistas pero somos cautelosos y resilientes", expresó Virginia Oliverlla, directora senior de Investigación y Cosnultaroai de TransUnion, en una reunión con medios.
Según el estudio, a este panorama se añade que 28 por ciento de los encuestados dijo que "podría enfrentar dificultades para cumplir con al menos una de sus obligaciones financieras actuales".
Lo anterior, no obstante que cuatro de cada 10 personas perciben una mejoría en su economía familiar respecto a lo que habían planeado previamente.
En concreto, 44 por ciento de los encuestados afirma que la situación financiera de sus hogares está mejor de lo previsto.
Asimismo, 72 por ciento se muestra optimista sobre sus finanzas para los próximos 12 meses y 67 por ciento proyecta un aumento en sus ingresos durante dicho periodo.
Sin embargo, las cifras optimistas no han traducido un gasto desmedido.
“Los resultados muestran consumidores más optimistas sobre su situación financiera, pero también más conscientes de la necesidad de administrar cuidadosamente sus recursos", consdira Olivella.
¿Cómo buscan financiarse los mexicanos?
El estudio que recaba datos de una encuesta elaborada del 17 al 27 de julio pasado, aún en tiempos de la celebración del Mundial 2026, refiere también que el acceso al financiamiento sigue siendo un pilar clave en las decisiones económicas del hogar.
El 96 por ciento de los encuestados considera que contar con acceso a productos financieros es importante para alcanzar sus metas, mientras que 63 por ciento cree que si solicita un préstamo le sería aprobado.
Para quienes planean solicitar un nuevo financiamiento o refinanciar una deuda existente en los próximos 12 meses, los producto financieros a los que recurrirían son los siguientes:
- La primera preferencia son los créditos personales, elegidos por 43 por ciento.
- En segundo lugar se ubica la contratación de una nueva tarjeta de crédito, con 35 por ciento.
- La anterior, seguida del refinanciamiento de un préstamo personal, con 28 por ciento.
Las motivaciones detras de estas decisiones demuestran un enfoque orientado a la prevención.
El 45 por ciento contrataría un nuevo producto para estar preparado frente a gastos inesperados, 34 por ciento lo haría para una compra importante planeada y 20 por ciento para saldar obligaciones de crédito previas.
Por otro lado, la principal motivación para refinanciar una deuda es conseguir una tasa de interés más baja, señalada por 46 por ciento, mientras que 43 por ciento busca extender el plazo del crédito para reducir la carga del pago mensual.
“Los consumidores continúan valorando el crédito como una herramienta para alcanzar metas financieras, pero observamos una demanda mucho más informada y selectiva. Factores como el costo del financiamiento, las tasas de interés y la capacidad de pago están influyendo cada vez más en las decisiones de los hogares”, expresó Olivella.
MRA