Para muchas empresas, salir a cotizar al mercado de valores dejó de ser una de sus principales opciones de financiamiento. El crecimiento del capital privado les permite obtener recursos sin someterse a los costos y exigencias de los mercados bursátiles, una tendencia que se refleja en la desaceleración de las nuevas emisiones accionarias.
De acuerdo con los últimos datos de la Federación Mundial de Intercambios (WFE, por sus siglas en inglés), en 2024 las bolsas del mundo registraron mil 133 ofertas públicas iniciales, la cifra más baja de los últimos cinco años; la disminución fue impulsada principalmente por Asia-Pacífico, donde las ofertas se redujeron 15 por ciento, seguida de Europa, Oriente Medio y África, con una caída de 19 por ciento.
Perspectiva de BMV
Marcos Martínez Gavica, presidente del Grupo Bolsa Mexicana de Valores (BMV), reconoció que existe una tendencia global hacia el capital privado, aunque matizó que no se trata de una realidad generalizada.
“En algunos casos tiene razón, pero en términos generales no es así”, afirmó en entrevista con MILENIO.
Explicó que el capital privado representa para las empresas una alternativa que “parece más fácil, te cuesta más, pero te compromete menos”.
Martínez Gavica señaló que el crecimiento del capital privado responde a tendencias globales.
“Hay tendencias que son globales y que si te digo: ‘no hombre, ¿cómo crees?’, sería no estar diciendo lo que es una realidad”, comentó.
No obstante, sostuvo que el capital privado es una etapa transitoria en el desarrollo de muchas empresas.
“La solución de fondo, y mismo el capital privado es transitorio; ellos mismos entran mientras están listos para salir y la salida que es la deseable es que salgan a bolsa”, dijo.
Por ello, consideró que ambos mecanismos son complementarios.
“También lo veo como complementario y a veces necesario porque muchas veces, antes de pasar por el capital privado, las empresas no están listas para salir a bolsa”, añadió.
AG