M+.- La industria de la construcción en México crecerá 2.6 por ciento en promedio cada año entre 2026 y 2029, según datos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), tras una contracción en inversión pública y obra civil, y los altos precios de los combustibles por el conflicto en Medio Oriente; escenario que no estresa de más a Christian Dedeu, CEO de Holcim México.
“Tenemos un pensamiento de largo plazo, y lejos de ver la foto del momento, vemos la película completa”, externó con confianza en exclusiva a MILENIO y añadió que México, no solo es la operación más relevante para la multinacional Suiza, “es un mercado que va a crecer porque necesita crecer”.
Con más de una década de experiencia en planificación estratégica y gestión empresarial, Christian Dedeu lídera Holcim México, empresa que tiene ocho plantas de cemento, 70 de concreto premezclado, 39 centros de distribución y alrededor de cinco mil empleados. Para el CEO, México es “la joya de la corona” en potencia.
Mientras buena parte del sector constructor atravesó meses de desaceleración por el freno en infraestructura pública , Holcim México aceleró inversiones, adquisiciones y expansión.
La compañía concretó la compra de Grupo Comosa, con más de 56 años de trayectoria, y avanzó en inversiones en su filial de impermeabilizantes Pasa como parte de una estrategia que apunta a un objetivo ambicioso: duplicar el tamaño de la operación mexicana hacia 2030.
“Estamos buscando oportunidades en todos los sectores”, afirma Dedeu. Explica que el último año fue particularmente complejo para la industria, debido a que los grandes proyectos de infraestructura dejaron de movilizar la demanda de cemento en el país.
“El año pasado, a nivel industria mexicana, hubo una caída del 6 por ciento en las ventas de cemento como resultado del decremento de los proyectos de infraestructura”, señala.
Sin embargo, el directivo observó que el panorama comenzó a cambiar desde la segunda mitad de 2025. Los proyectos de infraestructura nuevamente tomaron ritmo y, sobre todo, el segmento de vivienda volvió a impulsar el consumo.
“El 60 por ciento del cemento que se utiliza en México va a vivienda, ya sea remodelación, ampliación o vivienda nueva. Desde mitad del año pasado se empezó a mover otra vez”, contó en esta entrevista.
Con ello, Holcim estima que este 2026 la industria pueda crecer alrededor de 2.3 por ciento, marcando un punto de inflexión para los próximos años.
El costo energético y la ventaja ambiental de Holcim
La tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a elevar los precios internacionales de los combustibles, un golpe sensible para la industria cementera, considerada una de las más intensivas en consumo energético en México.
Dedeu reconoció que el impacto es directo, ya que el Petcoc, el combustible derivado del petróleo utilizado para alimentar los hornos cementeros, depende de los mercados internacionales.
“No solo porque tenemos que trasladar nuestro producto desde las plantas hasta los mercados, sino también para generar nuestro producto, nuestra materia prima principal, pues necesitamos tener hornos y calentarlos”, explicó.
Pero ahí, asegura, Holcim lleva ventaja frente a otros jugadores del mercado gracias a su estrategia de coprocesamiento de residuos mediante Geocycle.
Actualmente, el 50 por ciento de la energía térmica que utiliza Holcim México proviene de residuos industriales y domiciliarios, sustituyendo combustibles fósiles.
“Damos una solución a los rellenos sanitarios y al mismo tiempo reducimos el uso de combustibles fósiles”, destacó.
La apuesta forma parte de una estrategia global de descarbonización que se ha convertido en prioridad para la multinacional suiza. Dedeu aseguró que en México la mitad de cada dólar invertido por la compañía se destina a proyectos de sustentabilidad y medio ambiente.
La batalla por el agua y la construcción sustentable
La sustentabilidad ha emergido como una necesidad operativa en México, particularmente por el estrés hídrico que viven diversas regiones del país.
Por ello, Holcim anunció inversiones por 2 millones de dólares para infraestructura, tecnología y proyectos de resiliencia hídrica.
Dedeu detalló que el objetivo de la empresa es reducir al máximo el consumo de agua extraída de fuentes naturales y sustituirla por agua reciclada y captación pluvial.
“Queremos llegar al punto de no utilizar agua extraída de la naturaleza”, afirmó.
Holcim México es una de las tres empresas avaladas por la iniciativa Sociedad Basada en la Naturaleza, un reconocimiento que respalda sus proyectos ambientales de largo plazo.
La estrategia incluye reciclaje de agua en procesos de concreto, sistemas de captación de lluvia y modelos de reutilización industrial que buscan responder a uno de los principales riesgos para el crecimiento económico del país: la disponibilidad de agua.
“México necesita crecer”: Christian Dedeu
Pese al contexto global definido por inflación, desaceleración económica y tensiones comerciales, el CEO de Holcim mantiene una visión optimista sobre México y el futuro de la construcción.
Su argumento se sostiene en dos variables estructurales: el crecimiento poblacional y el déficit de infraestructura y vivienda.
“En México hay un déficit habitacional enorme. Se necesitarían más del 35 por ciento de viviendas de las que hoy existen”, subrayó.
Además, remarcó la urgencia de carreteras, trenes, infraestructura logística y proyectos urbanos que acompañen el crecimiento industrial y demográfico.
“Es mucho más atractivo trabajar en países que están por construirse, que en países ya construidos”, resumió.
Para el CEO de Holcim México, la cercanía con Estados Unidos y el fenómeno de relocalización industrial seguirán impulsando inversiones en el país, incluso en medio de tensiones políticas o comerciales entre ambos gobiernos.
“Los vecinos siempre tienen tensiones, pero se necesitan mutuamente”, afirmó.
El liderazgo detrás de la mayor operación de Holcim en América Latina
Con dos décadas dentro de Holcim y experiencia en países como Argentina, Costa Rica, Nicaragua y El Salvador, Christian Dedeu llegó a México para dirigir la operación más grande del grupo en la región.
Independiente a los resultados financieros, asegura que el propósito corporativo ha sido uno de los factores que han moldeado su liderazgo.
“Ese propósito conecta y trabajar en Holcim no es hacer cemento, es construir progreso para las personas y el planeta”, afirmó.
El ejecutivo dijo que dirigir una organización de casi cinco mil empleados implica una responsabilidad que trasciende el negocio y alcanza el impacto social y ambiental.
“Los líderes tenemos la responsabilidad de acompañar a las personas para que desarrollen su máximo potencial”, externó.
Y bajo esa lógica, Holcim México apuesta por crecer en tamaño, pero también en sostenibilidad, infraestructura y desarrollo humano; aunque la industria enfrenta ciclos económicos complejos, Dedeu insiste en que la apuesta por México es irreversible.
“México tiene todo para crecer: recursos, talento y necesidad de infraestructura. Por eso vemos el largo plazo con optimismo”, definió.
GS