La inflación se mantiene como uno de los principales riesgos para la economía mundial y continuará condicionando las decisiones de los bancos centrales, advirtió SURA Investments; durante una conferencia de prensa, destacó una mejora en las perspectivas de crecimiento económico para México.
“En materia de inflación, no estamos desbordados tampoco, pero ese es el enemigo a vencer por parte de los bancos centrales”, dijo Valentin Martinez, vice presidente Product Management and Advisory de Sura Investments
Aunque las presiones sobre los precios persisten en distintas economías, destacó que el escenario actual no presenta la misma magnitud que el observado en 2022, cuando se registraron fuertes incrementos inflacionarios a escala internacional.
“Ahora, no estamos en el 2022, donde vimos realmente una presión extraordinaria en los precios”, dijo.
El especialista agregó que varias economías continúan fuera de los objetivos inflacionarios de sus bancos centrales, aunque México presenta un escenario diferente.
México, dentro del rango objetivo de inflación
Sobre la situación nacional, Martinez precisó que el comportamiento de los precios en México mantiene diferencias frente a otras economías.
“El caso México es distinto porque nos encontramos entre el rango objetivo en su límite superior y la neutralidad en materia de inflación, o sea, no estamos desbordados tampoco”, explicó.
A pesar de esta diferencia, el control de los precios seguirá siendo determinante para las decisiones de política monetaria, particularmente ante los riesgos derivados de los conflictos geopolíticos y las fluctuaciones en los precios de los energéticos.
Alzas agresivas en las tasas de interés quedan descartadas
Ante la persistencia de las presiones inflacionarias, SURA Investments consideró que las autoridades monetarias pueden mantener ajustes en sus políticas, aunque sin necesariamente recurrir a incrementos pronunciados en las tasas de referencia.
“Es probable que sigan de alguna manera afectando su política monetaria, pero no pensamos que van a ser muy agresivos en el alza de tasas”, dijo Martinez.
En relación a Estados Unidos, durante la conferencia, se mencionó la posibilidad de nuevos aumentos, aunque la trayectoria dependerá de la evolución de la inflación y de las condiciones económicas internacionales.
Valentín Martinez mencionó que una eventual reducción de las tensiones entre Irán y Estados Unidos puede contribuir a disminuir las presiones sobre los precios de los energéticos.
“Esto podría hacer que los bancos centrales tengan menor prisa por elevar su tasa”, sostuvo.
Sobre el comportamiento del tipo de cambio y los movimientos internacionales de capital, Martínez explicó que las diferencias en los rendimientos financieros influyen en las decisiones de los inversionistas institucionales, quienes buscan colocar sus recursos en mercados que ofrecen mejores retornos.
“Tampoco es un movimiento desordenado en el tipo de cambio y, fundamentalmente, diría que tiene que ver con la fortaleza del dólar versus las principales divisas del mundo”, afirmó.
Y añadió que México no es un caso aislado frente a los movimientos que experimentan otras economías emergentes, debido a las presiones financieras internacionales y a los cambios en los flujos de inversión.
Sin embargo, pese a los riesgos inflacionarios y geopolíticos, la firma destacó que las economías mostraron resistencia ante un entorno internacional complejo.
“Las economías mostraron mucha resiliencia, particularmente la estadounidense, incluso la europea”, aseguró Martinez.
Y recordó que las perspectivas de crecimiento también muestran una mejora y señaló las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que apuntan a un crecimiento de alrededor de 1.5 por ciento para 2026 y de 1.8 por ciento para 2027.
Sin embargo, indicó que el desempeño económico seguirá sujeto a las condiciones internacionales, particularmente a la evolución de Estados Unidos, los precios de los energéticos y las decisiones de los bancos centrales.
PSAJ