La inflación en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se situó en 4 por ciento en marzo pasado, lo que supone un incremento de seis décimas, con 3.4 por ciento con respecto al febrero pasado, impulsada por el fuerte encarecimiento de la energía.
España se situó, junto con el Reino Unido y Letonia, en el duodécimo puesto de países con mayor inflación al registrar 3.4 por ciento, pero aún lejos de la media del 4 por ciento en la OCDE.
El aumento de la inflación se observó en la mayoría de los países del organismo: 33 de los 37 para los que se dispone de datos mensuales registraron incrementos, mientras que solo dos (Suecia, con 0.5 por ciento, y Nueva Zelanda, con 3.1 por ciento) se mantuvieron estables y otros dos experimentaron descensos: Eslovenia (del 2.9 por ciento del febrero al 2.5 por ciento en marzo) y Turquía (del 31.5 por ciento al 30.9 por ciento).
Colombia, segundo país con más inflación, y México, el quinto
A pesar de ese descenso, Turquía encabezó la lista de países con más inflación el mes pasado de la OCDE, seguida de Colombia, con 5.6 por ciento, Islandia, con 5.4 por ciento, Lituania, con 4.8 por ciento, México, con 4.6 por ciento, Australia, con 4.6 por ciento, Grecia, con 3.9 por ciento y Estonia, Irlanda y Noruega, con 3.6 por ciento en los tres casos.
Estados Unidos registró una inflación en marzo de 3.3 por ciento, nueve décimas más que en febrero.
El repunte responde principalmente a una aceleración de la inflación energética, que añadió 8.6 puntos porcentuales a la evolución general de los precios.
La inflación de la energía en la OCDE alcanzó 8.1 por ciento en marzo, su nivel más alto desde febrero de 2023.
Los precios energéticos aumentaron en 32 de los 35 países analizados, con siete economías registrando tasas de dos dígitos. Solo Colombia se mantuvo estable, mientras que Costa Rica y Eslovenia registraron descensos.
En contraste, la inflación de los alimentos descendió en aproximadamente dos tercios de los países miembros, y la inflación subyacente -excluyendo energía y alimentos- se mantuvo globalmente estable.
Fuerte repunte en G7 y en zona euro
En las principales economías del G7, la inflación interanual subió hasta 2.8 por ciento en marzo, frente al 2.1 por ciento de febrero. El incremento estuvo impulsado por un salto de 10 puntos porcentuales en la inflación energética, que alcanzó 8.2 por ciento.
Las subidas fueron generalizadas: Alemania, Estados Unidos y Francia registraron aumentos de al menos 0.8 puntos porcentuales. En Estados Unidos, la inflación energética llegó al 12.5 por ciento, mientras que en Alemania y Francia superó 7 por ciento.
En Japón y en Italia, la inflación energética se mantuvo en terreno negativo debido a la vigencia de subsidios públicos. A pesar del encarecimiento de la energía, la inflación subyacente continuó siendo el principal componente del aumento general de precios en todos los países del G7.
En la zona euro, la inflación interanual medida por el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) aumentó hasta 2.6 por ciento en marzo, frente al 1.9 por ciento de febrero, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2024.
El componente energético pasó al 5.1 por ciento, situándose en terreno positivo por primera vez desde febrero de 2025. En cambio, la inflación de los alimentos descendió al 2.2 por ciento, su nivel más bajo desde el mismo mes, mientras que la inflación subyacente se mantuvo estable en torno al 2.3 por ciento.
MRA