Falta transparencia en Jóvenes Construyendo el Futuro: IP

Edición Fin de Semana

Pese a ser calificado como un programa positivo, empleadores de Puebla señalan ineficiencias en su operatividad y dudas que dificultan una evaluación real de los resultados.

El programa federal tiene como finalidad impulsar a jóvenes a obtener un ingreso a partir de un oficio que aprendan. (Melanie Torres)

Verónica López

Puebla se coloca entre las diez entidades del país con más aprendices registrados en el programa del gobierno federal, Jóvenes Construyendo el Futuro, el cual vincula a menores de 30 años que no estudian ni trabajan, con empresas o negocios para que puedan capacitarse e incrementen sus posibilidades de empleabilidad a futuro.

De acuerdo con representantes de la iniciativa privada, la idea del programa es positiva; sin embargo, a dos años de su implementación presenta problemas de operatividad y dudas sobre la aplicación transparente de los recursos.

Ante la pandemia, empresarios frenaron su registro al programa, así como la solicitud de becarios, ya que muchos cerraron de forma temporal sus negocios, pero esperan que pueda reanudarse en tanto mejoren las condiciones económicas.

Puebla sumó al cierre del primer semestre de 2020 un padrón de 31 mil 840 beneficiarios del programa, de los cuales más de la mitad son mujeres.

Conforme a registros de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), del total de aprendices, 60.3 por ciento es fuerza laboral femenina, es decir, 19 mil 218 son mujeres, mientras que el 39.6 por ciento restante hombres, que representan 12 mil 622 personas.

De un millón 038 mil 231 becarios en el programa a nivel nacional, más del 50 por ciento se concentraron en las entidades de Coahuila, Tabasco, Veracruz, Guerrero y Estado de México, mientras que un 20.8 por ciento se encuentra en Chiapas, Puebla, Michoacán, Morelos y Oaxaca, y el resto disperso en 22 entidades.

Una parte de los empleadores es del sector de alimentos y bebidas preparadas. (Melanie Torres)

Talleres y negocios

El programa surgió en 2019 a nivel nacional con el objetivo de que jóvenes entre los 18 y 29 años que no estudien, ni tengan un empleo, puedan capacitarse en algún centro de trabajo hasta por doce meses, y de esta manera logren su primera oportunidad laboral.

La iniciativa comprende ocho áreas productivas: artes, deportes, administración, ventas, servicios, agropecuario-medio ambiente, oficios, industria y electricidad.

De acuerdo con las bases de operación, instituciones públicas, organizaciones sociales, empresas, talleres o negocios, fungen como centros de capacitación y en un año, deciden si contratan a sus aprendices o continúan con formación de nuevos talentos.

Destaca que más del 80 por ciento de los centros de trabajo participantes en el programa son micros y pequeñas empresas o negocios, entre talleres de artesanías, carpinterías, cerrajerías, tiendas de abarrotes, estéticas, despachos de abogados, establecimientos dedicados a la producción y preparación de alimentos.

A través de este programa, los aprendices reciben una beca económica, la cual a partir del 13 de enero de este año se incrementó de 3 mil 748 pesos a 4 mil 310 pesos al mes.

En tanto, los patrones que se suman a esta iniciativa reciben un distintivo otorgado por la STPS que los acredita como empresas con compromiso social.

Deficiencia en la práctica

Juan Francisco Pando Balandra, presidente de la Unión Social de Empresarios de México (USEM) Puebla, consideró que a dos años de este programa se han detectado deficiencias, lo que complica la evaluación de resultados.

Comentó que la iniciativa del gobierno federal de vincular a los jóvenes con el mercado laboral es positiva, sin embargo, reconoció que en la práctica no ha logrado permear al 100 por ciento, debido a factores como el desconocimiento de las reglas de operación, abusos de los participantes y falta de transparencia.

“No es un programa malo, al contrario, tenemos que darle el énfasis adecuado, es un programa de capacitación para los jóvenes para que una vez que estén mejor capacitados, puedan conseguir una mejor plaza de trabajo que me parece muy loable, pero al no ser transparente o no ser ordenado hay deficiencias”.

Consideró que la implementación del programa no ha sido “suficientemente transparente”, ya que hay dudas en los procesos que se siguen respecto a la entrega de recursos económicos para los becarios, además que los buscadores de talento no siempre encuentran perfiles con los conocimientos que requieren para llevar a cabo sus actividades productivas.

“El problema es que no ha sido lo suficientemente transparente y eso ha provocado abusos de todos lados, desde empresarios que permiten que den de alta a los jóvenes sin asistir, jóvenes que se dan de alta y no asisten, y controles deficientes por parte del programa. En la práctica todavía no llega al 100 por ciento”.

Reconoció que el sector empresarial juega un papel clave para el éxito de este programa, al mismo tiempo, se requiere que los jóvenes muestren interés en capacitarse.

“Los que aceptemos jóvenes en nuestras empresas le tenemos que apostar a la responsabilidad social. Tengo en mi empresa becarios de diferentes universidades y es muy enriquecedor para ambas partes el ayudarnos. Por eso es muy importante que sea transparente, que las evaluaciones del programa estén bien llevadas y vamos a ser muy claros, la mano de obra barata no necesariamente es buena, no debe verse como algo que no te cuesta, debe verse de una forma recíproca”. 

Juan Francisco Pando Balandra, presidente de la Unión Social de Empresarios de México Puebla. (Melanie Torres)

Con primaria y posgrado

De acuerdo con el perfil de aprendices de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la mayor parte de quienes participan en el programa se encuentran en un rango de edad entre los 19 a 24 años.

El programa ha generado, en el caso de Puebla, más de 63 mil vacantes en diferentes en centros de trabajo. En tanto, los aspirantes vinculados a centros de trabajo registran un nivel de estudios desde primaria a postgrado.

Luis Espinosa Rueda, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) Puebla, comentó que entre los afiliados al organismo la respuesta al programa es diferente.

Por un lado, explicó que hay empresas que necesitan personal especializado, por lo que la selección de becarios se realiza de acuerdo con su perfil y la mayor parte no cumple con los requisitos.

“Hay varias empresas que han logrado registrarse bien en el programa han contratado a los jóvenes y eso es una buena noticia”.

El representante del sector industrial en el estado consideró que hace falta mayor promoción del programa federal entre el sector productivo a fin de que lo conozcan y puedan aplicarlo.

“A quienes les han mandado gente les ha funcionado muy bien. Ha habido problemas de empresas que no se han podido registrar y otras que, por su estructura y su perfil no han participado en el programa. El programa es bueno, la forma en cómo se está haciendo o se está promoviendo creemos que puede ser mejor, cualquier tema que pueda fomentar la capacitación de los jóvenes es bueno porque no todos tienen la posibilidad de llegar a las universidades”, comentó.

Empleadores afirman que el programa aún tiene fallas.(Melanie Torres)

Frenan capacitación por pandemia

Ante los estragos económicos por la pandemia de covid-19, que derivó en el cierre de decenas empresas y negocios, los empleadores frenaron la capacitación de becarios, expuso el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco.

“Desgraciadamente cuando entró la pandemia todo esto se paralizó, ahorita estamos regresando a reactivarnos, es un tema que ahorita no se ha reactivado porque ahorita ni siquiera estamos trabajando al 100 por ciento en las empresas y todavía muchos sectores siguen cerrados”.

Mencionó que la respuesta inicial de los empresarios al programa fue muy baja, sobre todo porque no hubo una invitación formal por parte del gobierno federal para implementarlo en el estado.

El líder del CCE confió en que una vez que las condiciones de salud y económicas lo permitan, pueda retomarse el reto de sumar talento joven a los centros laborales.

“Cuando se activó no tuvimos tanta respuesta. La intención es fomentar y orientar a los jóvenes, el detalle es que no se pudo llevar a cabo como lo quisiéramos definitivamente el tema de la pandemia cambió todo, sí creo que puede funcionar muy bien, pero ahorita todo se vino abajo, yo creo que como hemos estado platicando lo podríamos volver a retomar en unos meses y no dará resultado hasta que nos activemos y las empresas puedan volver a retomar su ritmo de trabajo”, señaló.

mpl

NOTAS MÁS VISTAS