Las jubilaciones tempranas, cuando se convierten en una práctica habitual, hacen que las empresas pierdan experiencia y conocimientos de personas que todavía pueden aportar, señaló el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora Icaza.
Durante su ponencia en la Cumbre de la Economía Plateada, organizada por la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), explicó que algunas empresas recurren al retiro anticipado para reducir personal en periodos de crisis.
“Hoy tenemos empresas que a lo mejor a los 45 años se jubilaban, ¿no? Entonces es un poco perder esa experiencia y permitir que estas personas se vayan”, externó.
Aunque también mencionó casos de jubilación a los 38 años en empresas públicas y quienes aceptan una prejubilación podían incorporarse a otras organizaciones y continuar su vida laboral.
Además, como alternativa a los despidos, describió una práctica en la que cada área calcula cuántas personas necesita para operar.
Ante ello, expuso que los colaboradores que quedan disponibles reciben capacitación y son considerados para cubrir vacantes dentro de la empresa.
¿Cómo integrar a trabajadores de distintas generaciones?
El presidente del CCE detalló que el aumento de la expectativa de vida ha hecho que varias generaciones coincidan en una misma organización.
Por lo tanto, dijo que ese cambio obliga a las empresas a establecer reglas para que la convivencia contribuya al trabajo en equipo.
“Insisto en aprovechar la sabiduría y la experiencia de los que llevan más años con el empuje e innovación de los jóvenes”, afirmó.
Para lograrlo, propuso que los jóvenes eviten descartar los conocimientos de quienes llevan más tiempo trabajando y que estos tampoco descalifiquen las ideas de quienes recién se incorporan.
En este sentido, comentó que la escucha sin prejuicios y el respeto deben formar parte de los procesos de inducción e integración.
Sin embargo, reconoció que pueden surgir fricciones entre personas de diferentes edades, por lo que se requieren reglas para resolverlas.
Como ejemplo, relató que en las actividades de integración de algunas empresas combinan ejercicios físicos y retos que requieren conocimientos, para que los participantes contribuyan con distintas capacidades.
Trabajar más horas no garantiza productividad
Medina Mora cuestionó la costumbre de permanecer en la oficina hasta que salga el jefe y la idea de medir la productividad por el tiempo que una persona pasa trabajando, por lo que planteó que los empleados puedan concluir su jornada a tiempo para convivir con su familia o amigos, hacer ejercicio y realizar actividades personales.
Este equilibrio forma parte de la formación integral que propuso para los colaboradores, con cuatro ámbitos: intelectual, físico, social y espiritual.
“Para que crezca la empresa tienen que crecer las personas”, sostuvo.
Mientras que en la capacitación para el trabajo, destacó que los empleados con más trayectoria pueden compartir lo aprendido y ayudar a que las nuevas generaciones eviten errores que ellos cometieron.
MRA