Un indicador del estrés financiero en China que se basa en los niveles de endeudamiento corporativo y familiar alcanzó un nivel histórico este año, la señal más reciente de que el exceso de endeudamiento plantea un gran riesgo para la economía más grande del mundo.
La diferencia entre la relación de la deuda con el producto interno bruto actual en China y la relación de la tendencia a largo plazo llegó a un nivel de 30.1 por ciento para finales de marzo, de acuerdo con nuevos datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés). El BIS dice que el indicador “demostró ser un útil indicador de primera advertencia para las crisis financieras”. El banco dice que una diferencia de crédito superior a 10 por ciento es motivo de preocupación.
La deuda corporativa de China aumentó rápidamente desde la crisis financiera mundial, con el enorme programa de estímulo del gobierno que se puso en marcha en 2008 se dio la patada de salida a una nueva era de rápido crecimiento de crédito. La deuda corporativa representa la mayor parte del aumento, pero la deuda familiar también alcanzó un nivel más alto. Juntas llegaron a un total de 22.3 billones de dólares a finales de marzo, lo que equivale a 209 por ciento del PIB.
Economistas e inversionistas se preocupan cada vez más por los riesgos de un exceso de deuda. En mayo, el periódico oficial del Partido Comunista, People’s Daily, publicó una entrevista con una “persona con autoridad” anónima, quien advirtió que los responsables de las políticas no hicieron lo suficiente para controlar el crecimiento de la deuda y criticó el exceso de dependencia que tienen del estímulo de crédito para impulsar el crecimiento.
Las cifras del BIS destacan que la preocupación por la deuda de China se centra más en la velocidad a la que crece que en su nivel absoluto. Al incluir la deuda gubernamental, el BIS estima que el crédito pendiente total de China es de 27.2 billones de dólares, o 255 por ciento del PIB a finales de marzo. Eso es un nivel inferior al de la zona euro, que es de 271 por ciento; al del Reino Unido, que es de 266 por ciento; y al de Japón, que es de 394 por ciento. La relación agregada para todas las economías avanzadas es de 279 por ciento.
Sin embargo, la velocidad a la que se acumula la deuda de China —en comparación con 147 por ciento del PIB a finales de 2008— plantea preocupaciones particulares, dicen los economistas. Es difícil para cualquier país invertir una cantidad tan grande de capital de forma eficiente dentro de un periodo tan breve.
China superó el umbral de 10 por ciento en 2009 y todavía no experimenta una crisis. Muchos analistas creen que el bajo nivel de deuda externa de China y su sistema bancario que controla el gobierno hace que la probabilidad de una crisis sea menor.
“Se espera que las autoridades apliquen el buen juicio al establecer el colchón de capital en su jurisdicción, después de usar la mejor información disponible para medir la acumulación del riesgo para todo el sistema y no que dependa de forma mecánica de la directriz de la relación crédito/PIB”, dijo el BIS.
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