Actualmente, México no cuenta con la cantidad suficiente de moscas estériles para contener al gusano barrenador del ganado, advirtió el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Jorge Esteve Recolons, por lo que llamó a acelerar la producción de esta herramienta sanitaria ante la expansión de la plaga hacia nuevas regiones del país.
“Si fuera una guerra, usas balas, usas bombas. Nuestras balas y nuestras bombas son las mosquitas estériles. No tenemos suficiente estadísticamente hablando para estar deteniendo el avance”, afirmó durante el Congreso Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria.
Explicó que el reto aumentó debido a que la plaga dejó de concentrarse en una zona específica, por lo que ahora requiere atención en una superficie mucho mayor.
“Acuérdense, era un territorio de 80 kilómetros, ahora ya tienes México y ahora ya estás en Canadá, que son 3 mil y 4 mil. Así que poderlo hacer va a ser más difícil. No lo vamos a hacer hasta que tengamos las suficientes municiones para atacarlo”, recordó.
Además, indicó que la planta mexicana para la producción de moscas estériles representa un avance importante, aunque su operación será gradual hasta alcanzar mayores niveles de capacidad.
Destacó que el objetivo es incrementar la producción durante los próximos meses para contar con una mayor capacidad de respuesta ante la plaga.
Frente a ello, el presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Homero García, consideró que la llegada del gusano barrenador a Chihuahua representa parte del avance natural de la plaga, debido a que ya se encontraba presente en distintas regiones del país y Estados Unidos.
El dirigente ganadero explicó que el ingreso del gusano barrenador a Estados Unidos no estuvo relacionado únicamente con el movimiento de ganado, debido a que existen otros factores de propagación.
“Ya está demostrado cómo llegó la mosca a Estados Unidos, pues no fue a través de un animal porque estaba cerrada la frontera. ¿Cómo llegó? El aire, la fauna, mil cosas”,
“Ahorita el tema es que van a empezar a producir escalonadamente, alrededor de 30 millones, probablemente cada mes, hasta llegar a esos 100”, indicó.
En tanto, el director general de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), Alan Elizondo señaló que la sanidad agroalimentaria requiere una acción coordinada entre gobierno, productores, academia y sector privado, debido a que existen inversiones que no pueden realizarse de manera individual.
“Pensemos en esta fábrica de moscas estériles del gusano barrenador. Ningún productor en lo individual va a tener la capacidad de instalarla y de reproducirlas y soltarlas en el protocolo que tengan efectividad para combatirla”, sostuvo.
El funcionario destacó que el control sanitario es un bien público que permite mantener la competitividad del sector agroalimentario y proteger los mercados de exportación.
En este contexto, el subsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Leonel Cota Montaño, reconoció que el avance del gusano barrenador obliga a revisar nuevamente las capacidades institucionales para atender el problema.
“Tenemos que revisar frente al nuevo problema que enfrentamos porque ese recorte fue en 2019, 2020. No se ha recortado en los últimos años, pero se recortó en razón de que no existía este problema”, explicó.
El funcionario señaló que el reto no depende únicamente de recursos económicos, sino de fortalecer la coordinación entre autoridades, productores y organismos del sector.
“Hoy que existe el tema y tenemos que revisar de nueva cuenta la capacidad de Senasica y darle capacidad a través de la asignación de recursos y de reordenar”, afirmó.
MRA