El 25 de junio, Felipe VI cruzó las puertas de Palacio Nacional para reunirse con Claudia Sheinbaum. El rey de España llevaba más de siete años sin pisar México y el encuentro dejó una fotografía que parecía improbable: la del deshielo entre dos gobiernos que habían guardado un poco de distancia.
Pero debajo de la diplomacia, los negocios nunca dejaron de moverse. Semanas antes, cerca de 70 empresas españolas llegaron a Ciudad de México para buscar proyectos, socios e inversiones. El mensaje fue ambicioso: México y España quieren elevar al menos 50 por ciento la inversión, las exportaciones y la presencia empresarial bilateral hacia 2030.
La meta resume el momento. Durante tres décadas, el capital viajó de Madrid a Ciudad de México. Hoy la ruta funciona en ambos sentidos. México se consolida como plataforma hacia Norteamérica y España como puerta de entrada a Europa. Entre ambos toma forma un corredor que ya no depende solo de bancos, energéticas o constructoras.
El dato...70 mil millones de euros
Acumula la inversión española en México.
“Estamos hablando de un apetito que empezó hace más de 30 años”, explica Juan Carlos Martínez, analista y profesor de economía en IE Business School. A mediados de los noventa, las empresas españolas iniciaron su expansión por América Latina y México terminó convertido en uno de sus principales destinos.
Hoy el stock acumulado de inversión española ronda los 70 mil millones de euros (mde). Carlos Cuerpo, ministro de Economía de España, lo describe como capital con vocación de permanencia: inversión destinada al mercado mexicano y no solo como escala hacia Estados Unidos (EU).
Eso rompe con una narrativa repetida: que el gran atractivo de México está en el nearshoring.
“Muchas de las empresas españolas que están operando en México están en el sector servicios, por tanto, el nearshoring no es tan fundamental”, dice Martínez. Para ellas pesa más el tamaño del mercado mexicano. El T-MEC y la cercanía con EU agregan valor, pero no son necesariamente el origen de la decisión.
Una economía hermana
La apuesta también se diversifica. Energía e infraestructura siguen pesando, pero se suman digitalización, tecnologías del agua, logística, economía circular, biotecnología, servicios profesionales y startups.
El encuentro empresarial de junio, con unas 400 firmas mexicanas, mostró cómo el vínculo se extiende hacia nuevos sectores y tamaños de empresa. Alsea, Cemex, Mobility ADO, Softtek, Grupo México y Laboratorios Silanes son parte de un ecosistema que amplía la internacionalización mexicana en Europa.
Eldato...70 empresas españolas exploraron proyectos,
Socios y oportunidades de inversión en México.
En sentido contrario, junto a los gigantes españoles que llevan décadas en México ganan espacio firmas tecnológicas, consultoras, proveedores especializados y empresas medianas que ven en el país una posibilidad de crecer fuera de un mercado europeo maduro.
Durante años, internacionalizarse para una empresa mexicana significó mirar hacia EU. Ahora, las compañías que buscan diversificar encuentran en España una entrada natural a Europa. México es ya el sexto inversor en ese país y el tercero entre los países de fuera de la Unión Europea.
“La gran ventaja que ofrece España a las compañías mexicanas no solo es la afinidad cultural e idiomática”, explica Martínez. “La economía española es perfectamente la puerta para el acceso al mercado europeo”.
Ahí está el espejo: México ofrece escala y conexión con Norteamérica; España, una plataforma para entrar a un mercado único de más de 450 millones de consumidores.
La modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea puede acelerar ese tránsito. Marcelo Ebrard y Carlos Cuerpo han colocado esa actualización como paraguas para una relación económica de largo plazo. La ambición es que hacia 2030 haya 50 por ciento más inversión, exportaciones y presencia bilateral.
Ese objetivo también revela lo que falta. La inversión avanza más rápido que el comercio. “Así como la relación inversora está muy consolidada, todavía hay un campo muy importante para desarrollar esos intercambios comerciales”, señala Martínez.
Y entonces apareció la política.
La visita de Felipe VI añadió una imagen diplomática al acercamiento empresarial. El monarca viajó para asistir al partido entre España y Uruguay del Mundial de 2026, pero antes se reunió con Sheinbaum. El gobierno mexicano habló de una etapa de renovada confianza.
La fotografía importó porque durante años la política avanzó por detrás de la economía. “Por debajo de esos ruidos políticos ha habido una cooperación económica que se ha mantenido”, dice Martínez.
El reto ahora será convertir el deshielo en certidumbre. Las empresas pueden convivir con cambios de gobierno y diferencias diplomáticas, pero para comprometer capital durante décadas necesitan reglas previsibles.
“Lo que demanda cualquier empresa, sea española o de otro sitio, es algo fundamental: la seguridad jurídica”, afirma Martínez.
El nuevo capítulo México–España comienza ahí. No se trata solo de que más capital español llegue a México o de que más grupos mexicanos desembarquen en Madrid. La oportunidad está en conectar cadenas productivas, tecnología, talento y empresas a ambos lados del Atlántico.+
Durante mucho tiempo, el océano fue la distancia que separaba a los dos mercados. Ahora puede convertirse en el corredor que los une.
Banco Santander México
Ingresos: En el primer trimestre del 2026, Santander México aportó 421 mde a su matriz en España.
Es un actor relevante del sistema bancario nacional. En 1997 tomó el control de Grupo Financiero InverMéxico, que posteriormente fue renombrado como Grupo Financiero Santander Mexicano, marcando el inicio de su expansión en el mercado mexicano. Hoy, Santander México opera como uno de los grupos financieros más importantes del país, con cobertura nacional y una oferta diversificada de productos financieros.
Grupo Inditex México (Zara y otras marcas de ropa)
Ingresos: 39 mil 864 mde en su ejercicio fiscal 2025.
El grupo español es uno de los mayores actores mundiales de la industria de la moda y el retail textil. Está controlado mayoritariamente por Amancio Ortega, quien posee alrededor de 59 por ciento del capital del conglomerado, considerado el mayor minorista de moda del mundo. En México, su operación se concentra en tiendas físicas y comercio electrónico, bajo un modelo de “moda rápida”.
MAPFRE México
Ingresos: 31 mil 917 millones de pesos
El grupo asegurador español MAPFRE es uno de los actores relevantes del mercado de seguros en México, donde opera tras la integración en 1990 con Seguros Tepeyac, compañía fundada en 1944 en la Ciudad de México. Con el tiempo, la alianza dio paso a MAPFRE México, consolidando su presencia en el país dentro de una estrategia global de expansión del grupo asegurador líder en Europa y con fuerte presencia en América Latina.
Alsea Europa
Ingresos: En el segundo trimestre de 2026 obtuvo beneficios netos de 532 mdp.
Alsea es el operador de restaurantes líder en España y Europa, tras llegar al país en 2014 con la compra del Grupo Zena y consolidar su presencia en 2018 con la adquisición del Grupo Vips Alsea es el operador en Latinoamérica y Europa de marcas como Vips, Starbucks o Foster’s Hollywood, obtuvo durante el segundo trimestre unos beneficios netos de 532 millones de pesos mexicanos (26,8 millones de euros), un 52,1 por ciento menos.
Cemex España
Flujo de Operación consolidado: alcanzó mil 018 millones de dólares en el segundo trimestre.
Cemex opera en España desde el año 1992, por lo que actualmente suma 34 años de presencia en el país ibérico. En la actualidad posee 7 fábricas integrales de cemento (con una capacidad para producir 10,4 millones de toneladas de cemento al año), 44 plantas de hormigón, 6 canteras de áridos en activo, 9 terminales marítimas, 10 centros de distribución terrestre y una planta de mortero.
GHD