El fenómeno del nearshoring en México impulsa la llegada de industrias de manufactura avanzada, sin embargo, el éxito de esta relocalización enfrenta, como obstáculo, la dependencia de insumos estratégicos, de acuerdo con la comercializadora de materias primas Koprimo.
Uno de los casos de distribución más críticos es el de la sílica fundida, un material esencial cuya disponibilidad actual está sujeta a rutas intercontinentales con tiempos de espera de entre 28 y 40 días.
La empresa dijo que la sílica fundida; dióxido de silicio de alta pureza, es fundamental para la producción de semiconductores, paneles solares y componentes electrónicos de alta precisión.
Debido a su estabilidad térmica, es indispensable en procesos de alta temperatura. Bajo el modelo operativo just in time, cualquier retraso en el suministro de este insumo impacta directamente la continuidad de las líneas de producción en los sectores automotriz, energético y tecnológico.
Crecimiento de la demanda y presión global
La presión sobre la cadena de suministro responde a un mercado en expansión. Se estima que el sector de semiconductores superará el billón de dólares en 2026, impulsado por el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos.
A lo anterior se suma la industria fotovoltaica, que requiere procesos térmicos avanzados para la transformación del silicio, elevando la competencia por materiales de alta pureza.
En el ámbito local, el intercambio comercial de productos relacionados con la sílica fundida en México ronda los 87.8 millones de dólares, con una marcada dependencia de las importaciones asiáticas.
De acuerdo con Grupo Financiero Monex, el país tiene el potencial de captar hasta 130 mil millones de pesos por el nearshoring, la vulnerabilidad logística pone en riesgo la capitalización de estas inversiones.
El director general de Koprimo, Alejandro Prieto Huesca, señaló que la competitividad del país ya no depende solo de la atracción de capital, sino de garantizar el abasto oportuno: “reducir los tiempos logísticos y fortalecer la proveeduría regional se perfilan como los retos principales para consolidar a México como un hub de manufactura avanzada y asegurar la viabilidad operativa de los nuevos proyectos industriales”.
MVDJ