El sistema financiero mexicano vive una transición impulsada por los neobancos y plataformas digitales que buscan conquistar el mercado con servicios más ágiles, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes) y, eventualmente, con ofertas ligadas a cripto activos. Sin embargo, para muchos de estos jugadores la rentabilidad todavía es una meta lejana.
Directivos de diversas instituciones señalaron, previo a la 89 Convención Bancaria, que la prioridad actual es crecer en clientes y productos, incluso si eso implica postergar las ganancias.
Uno de los casos es el del banco digital británico Revolut. Su director en México, Juan Guerra, explicó que la estrategia contempla alcanzar números positivos en el mediano plazo.
“La respuesta corta es: lo que sea necesario (tiempo). Nosotros tenemos una gran ventaja: tenemos un costo operativo tan bajo que, si quisiéramos ser rentables, podríamos serlo muy rápido”, afirmó.
El directivo añadió que espera lograr rentabilidad “hacia el cuarto año”, aunque podría adelantarse o retrasarse dependiendo del crecimiento.
En una situación similar se encuentra Banco Plata, encabezado por Neri Tollardo, que tras tres años de operación busca consolidar su modelo ahora que cuenta con licencia bancaria.
“Queremos ser rentables este año, que en realidad para bancos digitales como nosotros es un periodo bastante corto”, señaló.
No obstante, reconoció que el crecimiento exige seguir invirtiendo en captar usuarios. “Podríamos estar rentables ya hoy, pero estamos invirtiendo mucho en adquisición de nuevos clientes”, explicó.
Los proyectos digitales respaldados por la banca tradicional enfrentan un proceso parecido. Juan José Galnares, responsable de Openbank —la plataforma digital de Santander—, afirmó que estos modelos requieren paciencia.
“Los primeros años de operación de cualquier proyecto bancario… son años de inversión y de crecimiento para esperar un futuro mucho más prometedor, donde el caso de negocio se consolide”, indicó.
En contraste, Hey Banco, la filial digital de Banregio, asegura haber iniciado su etapa independiente con números positivos. Su director general, Manuel Rivero, destacó que el fuerte crecimiento en captación abre espacio para expandir el crédito.
“Hay un apetito muy bueno sobre los productos de manera digital; lo que nos resta es ver cómo crecemos la cartera de crédito”, dijo.
Batalla por el mercado
A las ambiciones de la rentabilidad de estas financieras se suma la competencia por el segmento pymes, donde Mercado Pago, aún sin licencia bancaria, ya traza su camino ofreciendo productos para estas empresas.
Pedro Rivas, director general de la institución, dijo que solo con la licencia de Institución de Fondos de Pago Electrónico (IFPE) ya han logrado captar y catapultar parte del segmento, donde sus terminales han sido un puente para digitalizar pequeños negocios.
“Independientemente de la licencia bancaria, sin ella hemos podido lograr hacer esa penetración, darles todos estos servicios financieros a las pymes.
“Entonces, independientemente de que tengamos la licencia hoy o mañana o dentro de esta cantidad de tiempo, nuestro compromiso con el país, nuestro compromiso es lograr darle a estas pymes productos financieros”, declaró Rivas.
A la competencia por el segmento se suma Hey Banco, donde Manuel Rivero expuso que es el mercado al que más le ven apetito, por encima de la colocación de cuentas de ahorro o tarjetas de crédito.
“Hemos crecido muy bien la captación, pero pues también tenemos que prestar, porque ahí es donde realmente se justifica todo el tema y pues, aunado al Plan México que está interesado mucho con las pymes, nosotros también de cierta manera es el enfoque que ha sido la prioridad el último año”.
“El reto ha sido pues cómo le damos más confianza al cliente, cómo podemos convencerlos de que no se queden en productos financieros de baja creación de valor —la tarjeta de débito, de crédito o créditos personales— y que vayan avanzando a créditos más sofisticados, como el crédito pymes”, refirió.
¿Ven atractivo en los activos digitales?
De igual forma, uno de los atractivos del sistema financiero actual son los activos digitales, tales como criptomonedas o stablecoins; sin embargo, varios de los jugadores que ofrecen estos servicios en otras naciones no le ven apetito de momento al mercado nacional.
Una de estas instituciones es Openbank, que en su operación en España inició con su oferta de activos digitales, pero de momento no es prioridad traer esta opción al mercado mexicano, aunque no descartan hacerlo más adelante.
“Es una de varias cosas que me gustaría evaluar y traer a México; yo sí creo que hay apetito en el país, el tiempo correcto es lo que tenemos que definir y cuándo, porque hoy todavía es muy complejo”.
“Hay fintechs que están ofreciendo criptomonedas y van creciendo y tienen cierta escala, pero aun así yo creo que tienen todavía un producto que no necesariamente está enfocado hacia la mayoría de los consumidores; es un producto un poco más sofisticado”, dijo Galnares.
Por su parte, Revolut México expuso que principalmente están enfocados en otros segmentos como el PyME, pero cabe destacar que en naciones de Europa ya ofrecen la transaccionalidad con criptoactivos.
Sin embargo, para el mercado mexicano refirió que no está contemplado ofrecer este servicio, a pesar del creciente interés por estas plataformas en el país.
“En México no tenemos apetito de hacer nada con criptomonedas por ahora, pero hay muchas otras cosas en las que sí estamos interesados”, declaró Juan Guerra.
La banca mexicana se encuentra en un proceso de evolución en donde los directivos coinciden en un punto: el más beneficiado será el cliente por esta mayor competencia; pero el tiempo dirá si realmente el país avanza hacia una verdadera digitalización y democratización de los servicios bancarios.