La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lanzó una llamada de atención para invertir de forma prioritaria en la preparación y prevención ante futuras emergencias sanitarias. De acuerdo con un informe del organismo, existe 50 por ciento de probabilidad de enfrentar una pandemia de la magnitud del covid-19 en los próximos 25 años, y un brote de propagación rápida sin tratamiento inmediato podría costar hasta 16.2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) global.
El análisis, titulado "The Economic Case for Pandemic Preparedness and Response", señala que los costos de inversión en preparación y respuesta ante pandemias (PPR) son modestos en comparación con las pérdidas potenciales.
La OCDE calcula que se requieren en promedio 7 mil 100 millones de dólares anuales ajustados por paridad de poder adquisitivo para fortalecer las capacidades de respuesta en sus países miembros.
En el caso de la Unión Europea, el monto estimado de inversión alcanza los 2 mil 600 millones de dólares, fondos que se destinarían principalmente a la creación de reservas nacionales de equipos de protección personal y suministros de higiene.
Factores como la urbanización acelerada, la deforestación, la agricultura intensiva, el comercio no regulado de fauna silvestre y el cambio climático han incrementado de forma considerable el riesgo de nuevas crisis de salud pública. A esto se suma la preocupación por la propagación de cepas de gripe aviar en humanos.
El estudio evaluó cinco escenarios epidemiológicos y determinó que un brote fuera de control causaría el fallecimiento de entre 1 por ciento y más de 5 por ciento de la población mundial en solo nueve meses, desencadenando caídas severas en el PIB de entre 2.7 por ciento y 16.2 por ciento, afectando principalmente a los sectores de transporte, manufactura y servicios.
Asimismo, la entidad advirtió que aplicar confinamientos estrictos como única medida resulta ser la estrategia más dañina y de menor eficacia, pues provocaría desplomes económicos de entre 11.7 por ciento y 28.9 por ciento.
En su lugar, el informe respalda intervenciones tempranas no farmacéuticas —como el uso de mascarillas y el distanciamiento físico— para contener los contagios sin paralizar la actividad productiva.
MRA