Durante un evento conmemorativo se celebró la graduación de la generación número 24 de voluntarios de Doctor Payaso A.C., la segunda integrada por estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El encuentro reunió a familiares, integrantes de la organización, empresas como Pfizer México y futuros profesionales de la salud, todos comprometidos con una visión más humana de la medicina.
Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la Facultad de Medicina, explicó que este tipo de cursos son fundamentales para que las y los estudiantes conecten consigo mismos y desarrollen herramientas que les permitan enfrentar el entorno hospitalario con resiliencia y aplicarlas en su práctica diaria.
La ceremonia se llevó a cabo en las instalaciones de GNP Seguros, donde se reconoció la preparación y dedicación de los nuevos voluntarios, así como el crecimiento que la iniciativa ha logrado en torno al acompañamiento emocional dentro de hospitales y espacios universitarios.
“Pudimos, entre todos, lograr esto que hoy culmina: una generación que se gradúa y que además es la más grande que ha existido en las 24 generaciones de Doctor Payaso. Para Pfizer es muy valioso impulsar iniciativas como ésta, porque creemos que la formación médica también debe fortalecer habilidades humanas como la empatía, la escucha y el acompañamiento emocional. A través de este programa buscamos contribuir a una medicina más cercana, compasiva y consciente, donde las y los futuros profesionales de la salud no sólo atienden enfermedades, sino también conectan con las personas y sus historias”, puntualizó Andrea del Bosque, líder médica de vacunas en Pfizer México, en entrevista para MILENIO.
Hospitales más humanos
Entre batas blancas y salas de espera aparecen narices rojas, canciones improvisadas y risas inesperadas gracias a Doctor Payaso. Desde hace varios años, la organización realiza intervenciones de arte clown —una metodología orientada a reducir la ansiedad mediante el humor— con pacientes en distintos hospitales del país.
El objetivo no es sustituir tratamientos médicos, sino complementar el proceso de atención con empatía, juego y cercanía humana.
En un contexto donde la estancia hospitalaria puede convertirse en una experiencia emocionalmente compleja, los doctores payaso utilizan herramientas como la improvisación, la música y el humor para transformar, aunque sea por unos minutos, el ambiente clínico.
“Creemos en la importancia del voluntariado responsable y profesional. Nuestros voluntarios cursan una certificación de seis módulos, en los que aprenden tanatología, arte clown, trabajo en equipo, gestión emocional, entre otras habilidades”, comentó Alejandro García, cofundador de Doctor Payaso A.C.
Uno de los recién certificados, Erick Ramírez, invitó a la comunidad a sumarse a esta iniciativa: “No lo duden un segundo. Es una experiencia única que te cambia la vida y la perspectiva. Muchos tenemos normalizada una vida bajo estrés, ansiedad o depresión, y conocer estas nuevas herramientas te abre las puertas a muchas cosas. En el caso de los estudiantes de medicina, ayuda a disfrutar más la carrera”.
El impacto del clown care
De acuerdo con el estudio “Aplicación del clown care en niños hospitalizados: una revisión exploratoria”, publicado por la revista científica PLOS ONE, el clown care puede disminuir el dolor y la ansiedad en niños hospitalizados, ayudarles a desviar la atención de la enfermedad y el sufrimiento.
“El arte clown les enseñó algo que a veces la formación médica olvida: que el humor no niega el dolor, lo acompaña. La risa no sustituye al tratamiento de ninguna manera, pero abre una puerta a la humanidad. La nariz roja no es un disfraz, es una invitación a estar presentes, con más autenticidad, más escucha y más corazón”, concluyó Alejandro García.